Adolescencia Libre de Móviles aplaude la prohibición de redes a menores de 16 y pide sanciones a empresas que incumplan
El movimiento Adolescencia Libre de Móviles en Cantabria ha aplaudido la propuesta del Gobierno de España de prohibir las redes sociales a menores de 16 años anunciada este martes por su presidente, Pedro Sánchez, y ha pedido sanciones para las empresas tecnológicas que no cumplan con los requisitos, además de medidas de verificación de edad.
Así lo ha manifestado este miércoles en declaraciones a los medios de comunicación la vicepresidenta de la entidad en la comunidad, Sandra Garrido, quien ha hecho una valoración positiva de la iniciativa, aunque ha matizado que este paso «no es suficiente», en relación a esos dos requisitos.
Según ha detallado, desde Adolescencia Libre de Móviles abogan por que haya una protección «real» en los entornos digitales, por lo que exigen que las tecnológicas cumplan «absolutamente» todos los requisitos. En caso contrario, piden que se les sanciones como «corresponda».
«No estamos en contra del uso de las tecnologías por parte de la infancia y la adolescencia, pero sí queremos que haya una protección real», ha precisado Garrido.
Al respecto, aunque ha reconocido que es «difícil» que la prohibición se lleve a la práctica, ha apuntado que «hoy en día» existen sistemas de verificación de edad y de identificación que la pueden hacer «posible». Sin embargo, ha puntualizado que «es necesario ponerse firme con ello y de forma seria».
Por otro lado, en cuanto a la labor de la asociación, ha explicado que en la región ha llevado a cabo actividades de sensibilización destinadas a las familias para que participen en el Pacto de la Infancia que promueve –más de 270 familias cántabras lo han firmado– con dos objetivos: retrasar la entrega del smartphone a los menores y crear grupos de trabajo y apoyo. Además, trata de difundir las recomendaciones de la Asociación de Pediatría al respecto.
La vicepresidenta de Adolescencia Libre de Móviles en la comunidad ha destacado que el uso de tecnología en los menores conlleva consecuencias en la salud metal, dado que tiene «una influencia muy importante que no podemos dejar de obviar», y ha señalado que la edad para entregar un dispositivo no debería ser antes de los 14 años, y, «si se puede aguantar», hasta los 15 ó 16.
Al hilo, ha apostillado que «lo importante» es que los adultos reflexionen sobre los motivos por los que se dan móviles a los menores. En este sentido, se ha referido a una encuesta realizada en Cantabria que desgrana que la mayoría de las familias lo hacen por «presión social» o para tener a sus hijos localizados.
En relación a esto último, ha ejemplificado que existen programas en muchos municipios en España –como uno que se va a poner en marcha en Camargo, ha referido– que establecen espacios seguros para la infancia, donde los menores podrán llamar para pedir ayuda si lo necesitan.
Garrido ha hecho estas declaraciones a preguntas de la prensa en la rueda de prensa que la Junta de Personal Docente ha ofrecido para anunciar sus próximas movilizaciones.


