Santander.- Decenas de personas se suben al dique de la Magdalena para protestar contra esta “herida” a la ciudad

Varias decenas de personas se han subido este domingo a uno de los dos espigones que se están construyendo para la estabilización de la playa de la Magadalena de Santander, para expresar con este gesto su rechazo a una obra que no consideran “indispensable” y que supone, además, “una herida” a la ciudad y sus vecinos.

En concreto, las personas que han secundado la concentración convocada, a las doce del mediodía para urgir la paralización de los trabajos y retirada de las escolleras han accedido al que se está levantando frente al Balneario de la Magdalena, para protestar por esta “terrible” actuación y su impacto paisajístico.

Esta acción, organizada por el grupo Alceda para la Defensa del Patrimonio de Cantabria y la asociación ecologista Arca, ha sido secundada por numerosos ciudadanos, que se han concentrado primero en el balneario y han subido después al dique. Los organizadores no descartan nuevas movilizaciones, ya que están dispuestos a hacer “todo lo posible para llevar un poco de cordura a todo esto que está sucediendo”.

La de este domingo es la segunda acción que convocan, y con las ya realizadas y las previstas esperan lograr recabar “un clamor” ante la “falta de sensibilidad” que a su juicio hay entre las administraciones que están detrás del proyecto -Ministerio de Medio Ambiente y Ayuntamiento- y ante lo que consideran “una herida” para la capital cántabra y sus habitantes.

Así lo ha manifestado Domingo de la Lastra, que ha ejercicio como portavoz de los manifestantes, y quien ha remarcado que la zona de la Magdalena y la Bahía constituyen “una de las grandes piezas” del paisaje de Santander, de modo que la construcción de los diques supone, a su modo de ver, “una afrenta a nuestra casa”. “El ciudadano siente esto como suyo”, ha remachado.

Quienes se oponen a las escolleras que se están construyendo aseguran, en base a opiniones de técnicos y expertos, que la obra planteada “no es “indispensable” y que, en cualquier caso, “habría muchas otras maneras de actuar mucho menos hirientes e impactantes”, de “menor escala” y que afectarían “menos” al lugar”.

“Vivimos de nuestro paisaje, es nuestra calidad de vida”, ha argumentado De la Lastra, para apuntar que se trata de “un referente” turístico, económico y de ocio. “¿Qué pasa aquí?”, se ha preguntado, para cuestionarse a continuación “¿que explicaciones tenemos que pedir para soportar esta acción tan desmedida, tan brutal?”.

Además, el portavoz de los convocantes ha asegurado que no se están adoptando medidas de mantenimiento precisas ante el crecimiento de El Puntal, de 13 metros al año -500 metros en las tres últimas décadas- formándose depósitos de arena a la entrada de la Bahía de Santander, en la zona de La Horadada.

“Alguien no está haciendo los deberes”, ha denunciado De la Lastra, para hacer un llamamiento a que la Bahía sea “mantenida y cuidada”, en vez de que la respuesta a esa “falta de atención” sea que “nos construyan una escollera” que, además, viene a “ahondar más el problema”. Y es que a su juicio, la solución planteada, -“la más económica” y “dura y sangrante” con el paisaje-, además de no ser “indispensable”, se ha convertido en “el verdadero problema”.

Entre los asistentes a la concentración figuraba, por ejemplo, la diputada nacional de Podemos Cantabria, Rosana Alonso, o la concejala de Ganamos Santander, Tatitana Yañez-Barnuevo.

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