PP critica el “papelón” de Revilla al mantener a Real como consejera de Sanidad

Considera que el nivel de exigencia ética de Revilla “siempre es muy alto para los demás y muy bajo para sí mismo”

El PP ha opinado que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, hace un “auténtico papelón” al mantener en el cargo a la consejera de Sanidad, María Luisa Real (PSOE) pese a que la Fiscalía ve indicios de delito en las irregularidades del Servicio Cántabro de Salud (SCS).

“El nivel de exigencia ética de Revilla siempre es muy alto para los demás y muy bajo para sí mismo”, ha afirmado, en un comunicado, el portavoz del PP de Cantabria, Íñigo Fernández.

Estas palabras de Fernández llegan después de que Revilla haya confirmado este miércoles, a preguntas de los periodistas, que seguirá respaldando a Real puesto que, según ha dicho, en la denuncia de la Fiscalía “no hay ningún indicio que la involucre”.

Revilla ha señalado que va a “esperar prudentemente” hasta que la jueza que instruye el caso de las irregularidades en el SCS “dictamine si hay alguna responsabilidad superior” a la de los exdirectivos contra los que se dirige la denuncia de la Fiscalía, y ha dicho que en el caso de que la haya, “actuaremos con rapidez y contundencia”.

Por su parte, Fernández ha criticado esta decisión al considerar que Real está “completamente contaminada” por el “escándalo” del SCS que, según ha dicho, afecta a “toda la cúpula directiva” del Servicio.

“No hablamos de que, puntualmente, un alto cargo haya sido imputado; hablamos de que toda la cúpula directiva del SCS está acusada por la Fiscalía”, ha afirmado el portavoz del PP, que cree que “en esas condiciones la consejera de Sanidad debe asumir responsabilidades políticas”.

Por el momento, la denuncia de la Fiscalía se dirige contra el que era gerente del SCS en la época en la que se dieron las irregularidades, Julián Pérez Gil, y el entonces director de Gestión Económico, Francisco Javier González –los dos dimitieron el pasado mayo por este asunto–; el gerente de Atención Primaria, Alejandro Rojo, que sigue por el momento en su cargo, y un asesor al que se contrató, Álvaro Sáenz de Viteli.

Fernández ha achacado la decisión de Revilla de no cesar a la consejero a que, a su juicio, “está preso” del PSOE. “Por eso cede a las exigencias de Pablo Zuloaga, en este caso en relación con el cese de Luisa Real”, ha dicho.

El portavoz popular ha apuntado también que cuando Real conoció la denuncia, “en lugar de actuar”, “ocultó los hechos y bloqueó la investigación”. Por ello, considera que “su implicación en el escándalo de los contratos del Servicio Cántabro de Salud es evidente”.

“Luisa Real está completamente contaminada por este escándalo, no sólo por ser responsable de los nombramientos de toda la cúpula directiva ahora investigada por la Justicia, sino porque conoció los hechos y los ocultó, y porque maniobró para bloquear la investigación cuando se hicieron públicos. Debe dimitir y, si no lo hace, el presidente no tiene más remedio que cesarla, aunque no le deje Zuloaga”, ha aseverado.

El PP considera que “es lo que haría cualquier presidente decente” aunque, para Fernández, “la decencia y la ética es algo que Revilla solo exige a los demás, pero nunca se exige a sí mismo”.

“Revilla concibe la ética, la dignidad y la decencia como un embudo: lo ancho para él y los estrecho para los demás. Si este escándalo se hubiera producido en Madrid o en Andalucía, ya estaría pidiendo cabezas y dimisiones por todas las televisiones de España. Sin embargo “aquí calla, escurre el bulto, agacha las orejas y esconde el hocico: eso es lo que hace Revilla cuando la corrupción le estalla en las manos”, ha aseverado.

El PP considera “escandaloso” que Revilla diga desconocer que uno de los altos cargos acusados por la Fiscalía continúa en el cargo (Alejandro Rojo) y que va a preguntar a la consejera.

“¿Es esto un presidente? ¿Es admisible que no sepa cómo está la situación, aunque lleve ocho días de vacaciones en México?”, se han preguntado los populares haciendo alusión al viaje del presidente cántabro al país azteca para acudir a la toma de posesión del nuevo presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Al hilo de ello, Fernández ha señalado que Revilla “lleva de vacaciones tres años y medio: toda la legislatura”.

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