Álvarez (UGT) pide al Gobierno «racionalidad» en la negociación de los ERTE y una posición unánime

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha reclamado este miércoles al Gobierno que «entre en una situación de racionalidad» en la negociación de la prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) si no quiere que ésta fracase, que no ponga fecha de caducidad a esta herramienta y que se siente a negociar con una posición unánime, pues su sensación es que hay divergencias en el seno del Ejecutivo sobre este asunto.

Álvarez, en declaraciones a TVE recogidas por Europa Press, ha insistido en que el Gobierno «tiene que ser serio, dar certidumbres y tener la seguridad» de que cuando acude a una negociación lo hace con una única posición, en nombre de todo del Ejecutivo.

En su opinión, las diferencias de opinión sobre los ERTE que existen en los miembros que conforman el Gobierno de coalición es la razón de que en Palma de Mallorca, cuando arrancó la negociación sobre la prórroga de los ERTE, se dijeran unas cosas y luego en la mesa de Madrid se hayan dicho otras.

Así, ha criticado que el Ejecutivo no desvelara en un primer momento su intención de eliminar el contador a cero (que los trabajadores en ERTE consuman paro a partir de los seis meses) y luego haya incluido esta medida en el borrador que presentó a sindicatos y empresarios. «Si hubiera dicho esto en Palma de Mallorca, la foto no hubiera sido tan feliz», ha subrayado Álvarez, que ha advertido que para los sindicatos éste no es un tema menor y dificulta la consecución de un acuerdo.

El líder de UGT también ha rechazado la pretensión de la patronal de poner fin al veto al despido y ha señalado que tanto esta cuestión como la del contador a cero están impidiendo que las partes alcancen un acuerdo.

Asimismo, Álvarez ha denunciado que el Gobierno haya vuelto a poner sobre la mesa un tema que parecía «superado», el de exonerar en mayor medida las cotizaciones de los trabajadores que salen de ERTE en lugar de concentrar esta bonificación de cuotas en los que siguen sin volver al trabajo.

«O el Gobierno entra en una situación de racionalidad o tendrá que ser el responsable de lo que pase con la negociación de los ERTE», ha insistido Álvarez, que ha añadido que, aunque las negociaciones no están rotas, no se está comportando con seriedad.

SIN FECHA DE CADUCIDAD

Al líder de UGT tampoco le gusta que el Ejecutivo quiera poner de nuevo una fecha de caducidad a los ERTE (la actual finaliza el 30 de septiembre y ahora propone llevarlos hasta después de la campaña de Navidad).

En su opinión, estar negociando prórrogas cada tres meses genera «incertidumbre y angustia» a las empresas y hay multinacionales radicadas en España «que no entienden» por qué se hace así. Álvarez cree que lo normal sería no limitar la vigencia de los ERTE a una fecha concreta y analizar, por ejemplo en diciembre, su evolución para ver si hace falta tomar alguna medida adicional o no.

Tampoco está a favor de «cerrar sectorialmente» los ERTE porque eso dejaría fuera a empresas que están afectadas por el Covid. «Un comercio de Ibiza está exactamente igual de afectado que un restaurante o un hotel, y con el transporte lo mismo. Los sectores no son suficientes para poder definir todo esto y el Gobierno parece encerrado en limitarlo. Algunos parece que viven más en dependencias ministeriales que en la calle», ha lamentado.

En todo caso, en caso de que quiera hacerse una diferenciación sectorial para la aplicación de los ERTE, Álvarez ha indicado que debería dejarse la puerta abierta a que las empresas que puedan demostrar su afectación por el Covid puedan acogerse a este instrumento.

El dirigente de UGT ha lanzado además otro mensaje al Gobierno: no prorrogar los ERTE no le ahorra dinero y sería una «estupidez» que después del esfuerzo que se ha hecho no se mantuvieran.

Por otro lado y en relación a la reforma laboral, Álvarez también desconfía de que el Ejecutivo vaya a cumplir su promesa de derogarla. «Veremos en los próximos días si cumple con esa promesa», ha señalado el líder de UGT, que ha advertido de que si esta reforma siguiera vigente, los sindicatos «no tienen ningún límite» a la hora de decidir qué hacer.

La pretensión de UGT es que se deroguen las últimas reformas laborales y que se sustituyan por aspectos vigentes antes de 2011 y por los acuerdos que puedan alcanzar sindicatos y patronal en algunos temas. «Este sistema de relaciones laborales es letal para los trabajadores. La reforma laboral hay que derogarla y el Gobierno debe ser serio porque este tema es como el Guadiana, aparece o desaparece si interesa o si hay elecciones cerca», ha apuntado.

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