Urkullu considera «inasumible» la no condena de cualquier acto de terrorismo y «particulamente de ETA»
Advierte de que «un silencio acrítico ante la violencia pasada supone un mensaje sutil de comprensión, justificación o legitimación de la misma»
VITORIA, 11
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha defendido que «la resistencia a decir simplemente que matar estuvo mal , no puede admitirse como algo normalizado» y considera «inasumible» para la sociedad el hecho de «no reconocer la injusticia de los asesinatos y vulneraciones de derechos humanos producidos en el pasado por el terrorismo con cualquiera de sus siglas, y particularmente por ETA».
«Un silencio acrítico ante la violencia pasada es el resquicio por el que se deja pasar, disimuladamente, un mensaje sutil de comprensión, justificación o legitimación de la misma», ha advertido.
El Gobierno Vasco ha organizado este miércoles en el Parque de La Florida de Vitoria una concentración con motivo del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo con el lema Fue injusto. Gizartea eta biktimak elkarrekin oraina eta etorkizuna eraikiz (Sociedad y víctimas, juntas construyendo el presente y el futuro) , motivo por el que EH Bildu no ha asistido como en anteriores ocasiones –aunque EA ha estado presente–, al considerarse «excluido» por el eslogan elegido.
Al acto han asistido consejeros del Gobierno Vasco y representantes institucionales entre los que se encontraban los alcaldes de las tres capitales vascas, Gorka Urtaran, Eneko Goia, Juan Mari Aburto, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, y representantes de partidos políticos como el presidente del EBB de PNV, Andoni Ortuzar, la secretaria general del PSE-EE Idoia Mendia, la cabeza de lista a las elecciones de Elkarrekin Podemos, Miren Gorrotxategi, el cabeza de lista del PP+Cs, Carlos Iturgaiz, y el portavoz de Eusko Alkartasuna, Iker Ruiz de Egino, entre otros.
En su intervención, el Lehendakari ha subrayado la necesidad de «seguir haciendo una pedagogía crítica de la memoria» y ha insistido en que el terrorismo de ETA «fue injusto» por su «prolongación en el tiempo, por su intencionalidad de imposición política, por perpetuarse tras la Transición, la Amnistía y el Estatuto de Gernika».
«Fue injusto por el acompañamiento socio-político con que contó. Injusto, sobre todo, por la gravedad del balance de daños humanos irreparables producido. La violencia de ETA requiere una valoración expresa de su injusticia, del daño injusto causado a las víctimas y sus familias», ha insistido.
Urkullu ha señalado que «en el periodo de lo que se conoce como memoria reciente, ETA y otras organizaciones afines han sido las principales causantes de las violaciones del derecho a la vida en nuestro país». «El reconocimiento de la injusticia del terrorismo implica también el rechazo a su enaltecimiento, legitimación o justificación», ha señalado.
El Lehendakari también ha calificado de «injusto» el terrorismo del Batallón Vasco Español, el GAL y «otras organizaciones terroristas similares» porque «provocó víctimas mortales y gravísimos sufrimientos que no siempre fueron reconocidos o, en algunos casos, siquiera investigados».
«Decir que fue injusto significa que la impunidad no puede ser la última palabra. Significa que la expresión de solidaridad ante su sufrimiento y el reconocimiento de la injusticia que padecieron son las dos caras inseparables de la misma moneda», ha defendido.
El Lehendakari ha manifestado su recuerdo «a cada una de las víctimas del terrorismo» y «el derecho a la verdad, la justicia y la reparación», ya que considera que «la reparación a las víctimas, la construcción de una memoria crítica, la promoción de una educación en derechos humanos y la pedagogía para la convivencia demandan reconocer que la injusticia del terrorismo».
SILENCIO ANTE LA VIOLENCIA
«No reconocer que lo ocurrido fue injusto es grave. Es grave por lo que significa desde un punto de vista ético, humano y, también, político. Un silencio acrítico ante la violencia pasada es el resquicio por el que se deja pasar, disimuladamente, un mensaje sutil de comprensión, justificación o legitimación de la misma», ha subrayado.
Para Urkullu, «esta inhibición política, este hacer como que no pasó nada» y cree que «la resistencia a decir simplemente que matar estuvo mal , no puede admitirse como algo normalizado».
«No reconocer la injusticia de los asesinatos y vulneraciones de derechos humanos producidos en el pasado por el terrorismo con cualquiera de sus siglas, y particularmente por ETA, resulta inasumible en nuestra sociedad», ha defendido.
Al respecto, ha subrayado que las familias de las víctimas asesinadas y las víctimas heridas «deben saber que no hay nada que justifique lo que sufrieron» y que «nada tiene más valor que su dignidad humana». «La sociedad y las instituciones vascas conocen y reconocen el inmenso e injusto sufrimiento que padecieron», ha señalado.
Urkullu ha reiterado la «solidaridad, reconocimiento y cercanía a todas las víctimas». «Nos unimos con un mismo propósito: la sociedad y las víctimas construyendo juntas el presente y el futuro», ha destacado.
Para el Lehendakari, «el reto es compartir juntos, víctimas y sociedad, la tarea de construcción de la convivencia y del futuro». «La sociedad y las víctimas juntas construyendo el presente y el futuro de nuestra convivencia. Este es el proyecto de esperanza», ha concluido.

