Vox acusa al Gobierno de «dañar» el turismo por las «colas tercermundistas» en el aeropuerto de Málaga
MÁLAGA, 12
La diputada de Vox por Málaga en el Congreso Patricia Rueda ha alertado este lunes de dos «problemas» que, ha dicho, «preocupan enormemente a Málaga porque afectan directamente a actividades que generan empleo y riqueza: el turismo y el sector primario», como son las «colas tercermundistas» en el control de pasajeros del aeropuerto malagueño y «la grave situación» del sector primario.
En relación con el turismo, Rueda ha criticado las imágenes de «largas colas y colapsos» registradas en en el control de pasaportes del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol durante las vacaciones navideñas, una situación que, según ha señalado, «se repite en otros aeropuertos de España». «¿Y esto de quién es culpa? Del Ministerio del Interior», ha afirmado.
Así, ha acusado al Gobierno de «dañar gravemente la imagen turística de Málaga y de España» por estas colas y ha cargado contra el ministro Fernando Grande-Marlaska por «dejar sin medios a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no acometer las obras necesarias para modernizar comisarías ni garantizar una equiparación salarial justa». «Golpea directamente al turismo con este caos en los aeropuertos», ha dicho.
«Desde Vox lo denunciamos con claridad y nos ponemos del lado del sector turístico, que lleva tiempo alertando del daño que esta situación provoca a la imagen de Málaga y de España», ha subrayado Rueda.
También se ha referido a «la grave situación» del sector primario, que afecta «a muchas familias malagueñas». Ha recordado que 2025 ya fue «un mal año para la agricultura malagueña, con una facturación de 39 millones de euros menos que en 2024» y ha advertido de que «2026 va a ser un absoluto desastre» por el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur.
Según la diputada, «la Unión Europea, con el respaldo del PP y del PSOE, ha impulsado un acuerdo al que solo Vox ha dicho no», al tiempo que ha considerado que este pacto «atenta contra la soberanía alimentaria y contra el pan de muchas familias» y ha advertido de que se trata también de «un problema de salud pública», ya que permitirá la entrada en Europa de productos que «no cumplen las condiciones sanitarias que sí se exigen a los productos malagueños».
«Decimos no a este acuerdo porque atenta contra la salud pública, contra la calidad, contra la seguridad alimentaria, contra la viabilidad de las explotaciones agrarias, contra el relevo generacional y contra el sustento de miles de familias», ha sentenciado.



