Sindicatos se concentran este martes frente al Ministerio de Transportes para exigir más seguridad en el tren
Todos los sindicatos presentes en los comités generales de las dos grandes empresas públicas del sector ferroviario en España, Adif y Renfe, se concentrarán este martes, 3 de febrero, a las 12.00 horas ante la sede del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de Madrid para exigir más seguridad, antes de que se produzca la huelga convocada en Renfe para los días 9, 10 y 11 de febrero.
El sindicato de maquinistas Semaf, CCOO, UGT, CGT, Sindicato Ferroviario y Sindicato de Circulación Ferroviaria, todos ellos en alguno de los dos comités de empresa, así como otras organizaciones como Alferro o USO, presentes en otras empresas que prestan servicios en el sector ferroviario, se concentrarán este martes y se sumarán a la huelga.
Esta nueva movilización de todos los trabajadores del sector también afecta a Iryo y Ouigo, a Serveo como contratista de los servicios a bordo y a empresas privadas de transporte de mercancías como Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail.
Las protestas surgen a raíz de los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), para reclamar un cambio estructural que garantice la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, revertir la externalización de servicios a terceras empresas y aumentar las plantillas.
«La reivindicación principal es un cambio estructural en la adopción y aplicación de mecanismos en todo el ámbito ferroviario que garanticen la seguridad y la calidad del sistema. Empezando por adoptar medidas, a la mayor brevedad posible, cuando un profesional comunica formalmente situaciones de riesgo y anomalías en las infraestructuras ferroviarias, y terminando por la adopción proactiva de actuaciones frecuentes de diagnóstico y prevención sobre la red», explica Semaf.
El viernes hubo una reunión en el marco de la Comisión de Conflictos Laborales de Adif, donde los representantes de la empresa se comprometieron a pedir al Gobierno un incremento de la plantilla adicional a los 1.304 nuevos ingresos que se prevén este año, lo que redundaría en una internalización de las cargas de trabajo.
Asimismo, propusieron una revisión de protocolos y procedimientos específicos ante condiciones meteorológicas adversas, una formación específica para afrontar situaciones de estrés derivadas de accidentes y emergencias, un incremento del porcentaje del presupuesto dedicado al mantenimiento y realizar un análisis de las distintas líneas, su grado de saturación y la comparativa con los países del entorno.



