SATSE estará «vigilante y alerta» que las farmacias «no se conviertan en centros de salud»
El Sindicato de Enfermería SATSE ha asegurado que permanecerá «vigilante y en alerta» para que las empresas privadas que representan las oficinas de farmacia no se conviertan en un centro de salud, tal y como pretende el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, tras hacerlo público recientemente.
SATSE afirma que desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos se ambiciona y establece como objetivo claro incorporar a las oficinas privadas de farmacia la realización de cuestiones asistenciales que son exclusivas de la sanidad pública, así como de los profesionales de Enfermería y otras categorías profesionales que desarrollan su labor asistencial y de cuidados en la misma.
«Cuestiones todas ellas que pertenecen al ámbito de la sanidad pública y sus profesionales y que el interés de los farmacéuticos por hacerse con ellas obedece a una intención desmedida por ampliar su negocio como empresa privada a costa de debilitar la Atención Primaria y, con ello, poner en riesgo algo tan vital y esencial como es la salud de las personas», ha puntualizado el sindicato.
Al respecto, recuerda al Consejo General de ColegiosFarmacéuticos que toda la normativa y legislación existente circunscribe y enmarca al farmacéutico de las oficinas privadas de farmacia en torno al medicamento, «ese es su campo de actuación y nada más». Para SATSE, los términos intencionadamente usados de manera «torticera», como «farmacia comunitaria» o «farmacia asistencial», no existen, afirmando que «son términos virtuales inventados por el Consejo de Farmacéuticos para confundir ala población».
Asimismo, el Sindicato de Enfermería subraya que no se observa en la hoja de ruta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos referencia alguna a acabar con el monopolio de los farmacéuticos para abrir una oficina de farmacia, bloqueando con ello el libre mercado y la libre competencia. «España es el único de todo el entorno europeo que mantiene esta situación anacrónica einaceptable, propia de épocas pasadas y que favorece que las farmacias pasen de padres a hijos», ha concluido.



