Sare y Etxerat piden que se aplique a los presos de ETA la «legislación ordinaria y desaparezcan las leyes de excepción»
Azkarraga dice que la autocrítica «no solo se debe exigir a una parte», en referencia a los reclusos, sino que la debemos hacer «todos»
BILBAO, 26
La red ciudadana Sare y la Asociación de Familiares de presos de ETA, Etxerat, han solicitado que se aplique a los reclusos de la organización terrorista la «legislación ordinaria y desaparezcan las leyes de excepción».
Los portavoces Joseba Azkarra (Sare) y Jose Morales (Etxerat) han valorado este domingo en rueda de prensa en Vitoria el fin de la política de alejamiento aplicada por el Gobierno central a los presos de ETA.
Tras considerar que «el trabajo ha dado por fin resultado» tras 35 años de dispersión, han recordado a los familiares y amigos de los reclusos de la banda fallecidos en la carretera cuando los visitaban.
Respecto al futuro, han abogado por «incidir en el proceso de regreso a casa de presos, refugiados y deportados, en consonancia con el recorrido que prevé la ley» y han reclamado que se les aplique la legislación ordinaria y «sortear los obstáculos que ponen a los presos».
En este sentido, han advertido que aún se mantiene vigente la ley 7/2003 que «posibilita la perpetuidad», mientras «sigue intacta la ley 14/2003 que impide que no se compute el tiempo cumplido en Francia».
«Porque la Ley 5/2003 mantiene la competencia de las progresiones de grado y permisos penitenciarios en un órgano de excepción como es la Audiencia Nacional», han añadido.
Del mismo modo, han criticado que se «nieguen muchos permisos estando en segundo grado» y haya 33 presos en tercer grado cuando «deberían ser 110». «Continúan produciéndose regresiones de grados y siguen vigentes las leyes de excepción», han sostenido.
De este modo, han solicitado que se aplique a los presos la legislación ordinaria y de este modo «desaparezcan las leyes de excepción».
Por otro lado, Azkarraga ha considerado que la autocrítica «no solo se debe exigir a una parte», en referencia a los presos, sino que la debemos hacer «todos».
«No sé si ha llegado el momento también de que la exigencia de autocrítica se haga también a la otra parte. Me refiero a quienes tratan de olvidar que ha habido más de 5.000 casos de tortura, vulneración de derechos y muertes por terrorismo de Estado», ha dicho.