Piden 10 años a un empleado de una empresa de seguridad por violar a una mujer al instalarle una alarma en casa
La Fiscalía de Cantabria solicita una pena de diez años de prisión para un hombre, empleado de una empresa de seguridad, por violar a una mujer cuando fue a su casa a terminar de instalarle la alarma que había contratado.
El ministerio público le imputa un delito de agresión sexual, por el que también reclama 15 años de prohibición de aproximación a menos de 300 metros de la víctima, su domicilio y lugar de trabajo y de comunicarse con ella por cualquier medio.
Asimismo, pide que el procesado sea condenado a diez años de libertad vigilada tras su salida de la cárcel y que quede inhabilitado para cualquier profesión, oficio o actividades que conlleven contacto con menores durante 15 años.
Según el fiscal, los hechos ocurrieron sobre las 14.30 horas del 19 de septiembre de 2023 cuando el denunciado, mayor de edad y con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, acudió en su condición de empleado de una empresa de seguridad a la vivienda de la mujer para completar la instalación de una alarma que había contratado.
En un momento dado, durante la realización de esos trabajos, el hombre «bloqueó el paso» de la víctima a la salida de una habitación y tras realizar comentarios «insinuantes» se dirigió a ella y «la abrazó con fuerza, inmovilizándola y propinándola contra su voluntad un beso con lengua en la boca».
A continuación, la lanzó «violentamente» sobre la cama, donde tras retirarle la ropa trató de penetrarla sin lograrlo ante la «fuerte oposición» de la mujer, que se zafó del implicado y trató de huir.
Sin embargo, él la siguió y sujetó, y la condujo de nuevo por la fuerza a la cama donde volvió a tratar de penetrarla contra su voluntad y finalmente lo consiguió.
DAÑOS Y SECUELAS
Una semana después y ante la Policía Nacional, la mujer denunció los hechos, a consecuencia de los cuales sufrió varios hematomas y un estado de «gran miedo y ansiedad», por lo que precisó además de una primera asistencia sanitaria, tratamiento médico psicológico y ansiolíticos. Como secuela, presenta trastorno por ansiedad equivalente a un trastorno por estrés post-traumático leve-moderado.
El juicio se celebrará la semana que viene, en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria. Comenzará el miércoles 25 de febrero y está previsto que continúe el jueves día 26.



