Partidos y entidades independentistas piden responder con la desobediencia civil pacífica a la sentencia
BARCELONA, 1
Representantes de la sociedad civil catalana junto a miembros de Òmnium, ANC, JxCat, ERC y la CUP han llamado a la ciudadanía a responder a la sentencia del juicio del 1-O si es condenatoria «desde la lucha no violenta y la desobediencia civil pacífica».
Lo han dicho este martes el periodista Martí Anglada, la historiadora Anna Sallés y el exdiputado de la CUP David Fernàndez, en un acto convocado por Òmnium Cultural, la ANC, ERC, JxCat y la CUP en los Jardins de la Sedeta, al que han acudido representantes de entidades y actores de la sociedad civil por el segundo aniversario del 1-O.
Este acto para presentar el marco unitario de movilizaciones representa la primera foto de unidad de estos partidos independentistas y entidades soberanistas ante la respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo (TS) de los dirigentes independentistas presos.
«La sentencia condenatoria a los líderes políticos y sociales del país supondrá el mayor ataque a nuestros derechos fundamentales. Y por lo tanto, hoy hacemos un llamamiento al conjunto de la ciudadanía a responder de manera masiva desde la lucha no-violenta y la desobediencia civil», ha dicho Fernàndez.
Además, ha indicado que la respuesta debe ser «masiva y el máximo plural» como lo fueron las votaciones del 1-O, que ha definido como una jornada de participación plural y transversal, y ha subrayado que la respuesta a la sentencia, que augura injusta, interpela a todos los ciudadanos, según él.
ACUSACIONES «FALSAS»
«Cualquier sentencia que no sea absolutoria, la consideraremos injusta», ha advertido Anglada, que ha afirmado que el 20 de septiembre y el 1 de octubre de 2017 los catalanes ejercieron derechos fundamentales como el derecho a la manifestación, a la autodeterminación y a la participación política.
En este sentido, ha insistido en que las acusaciones de rebelión y sedición sobre las que se ha constituido el juicio del 1-O son «falsas, y solo se pueden entender desde una lógica autoritaria de represión política».
MOVIMIENTO PACÍFICO
Sallés ha asegurado que la represión no logrará parar ni destruir a un movimiento pacífico y democrático como el independentismo, y ha dicho que el juicio en el Tribunal Supremo «es solo la punta del iceberg de una escalada represiva que afecta a decenas de ciudadanos».
«La represión ni comienza ni acaba con este juicio. Se trata de una causa general contra todo un movimiento político y democrático con el único objetivo de pararlo y de intentar destruirlo ahora que cada vez es más masivo y mayoritario», ha defendido Sallés, que ha dicho que la situación actual dificulta una solución democrática al conflicto político.

