López Miras reafirma la defensa del Tajo-Segura en su 46 aniversario: «Nadie va a doblegarnos»
MURCIA, 31
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, ha reafirmado su defensa del trasvase Tajo-Segura en el 46 aniversario de esta infraestructura y ha asegurado que «nadie va a conseguir doblegarnos, sea quien sea y esté donde esté».
«Plantaremos cara a quienes atacan» esta infraestructura, ha advertido López Miras durante la recepción en San Esteban al presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), Lucas Jiménez, y su junta rectora, con motivo del 46 aniversario del trasvase.
Y es que este lunes, 31 de marzo, se cumplen 46 años de la llegada de las primeras aguas desde la cabecera del Tajo, en el embalse de Entrepeñas y Buendía, al embalse del Talave, en la cuenca del Segura.
«Ante decisiones unilaterales como el recorte del Tajo-Segura en Consejo de Ministros, o ante el nuevo recorte que llegaría con el cambio de las reglas de explotación del trasvase, nos vamos a oponer. Porque no es justo, porque va en contra del proyecto común de España y porque son decisiones que no están sustentadas por ningún criterio técnico ni científico», ha explicado el presidente.
Así, el máximo responsable autonómico ha reafirmado el compromiso de su Gobierno con esta obra hidráulica «fundamental» que trajo «el agua de la vida» a la Región de Murcia y al Levante. «Vamos a defender siempre el trasvase, porque nos asiste la razón», ha declarado, al tiempo que ha insistido en que «su continuidad no puede estar a merced de la voluntad del político de turno».
A su juicio, «no se puede jugar con el futuro de 2,5 millones de ciudadanos», en referencia a la población que se beneficia del trasvase en el sureste.
López Miras también ha puesto en valor el papel de los regantes a lo largo de estas más de cuatro décadas de existencia del Tajo-Segura y ha destacado que «cada uno de esos 46 años que hoy celebramos ha sido una página que no hubiéramos podido escribir sin el trabajo, la constancia y el empuje de los regantes».
En este sentido, ha añadido que «de la mano del trasvase ha venido riqueza, prosperidad, crecimiento económico y empleo. Además, ha sido y es un cortafuegos para frenar la desertización que nos amenaza».
PACTO NACIONAL DEL AGUA
Asimismo, el jefe del Ejecutivo regional ha subrayado la «necesidad urgente» de alcanzar «nuevos acuerdos» en materia hídrica, «dejando atrás los enfrentamientos y recuperando el espíritu de consenso, colaboración y entendimiento».
De esta forma, ha resaltado que «los españoles de hoy, y sobre todo los de mañana, merecen que seamos capaces de proponer y ratificar entre todos un Pacto Nacional del Agua y un nuevo Plan Hidrológico Nacional, sin más objetivo que un uso racional del agua».
En este sentido, López Miras ha insistido en la necesidad de garantizar el agua como un derecho compartido entre territorios: «El agua no entiende de fronteras, de límites, de Estatutos o de instituciones», ha apostillado. Por ello, ha reclamado «conservar y mejorar las infraestructuras existentes y también construir otras nuevas».
En una nueva referencia al Tajo-Segura, ha afirmado que «España no puede permitirse que se sigan cuestionando infraestructuras esenciales para la vida de millones de personas». «En los últimos meses son muchos los que desgraciadamente han descubierto algo que venimos defendiendo desde siempre en la Región de Murcia: la urgente necesidad de invertir en nuevas infraestructuras para que el agua llegue donde se la necesita y para evitar catástrofes», ha agregado.
Durante su intervención, López Miras también ha destacado el valor simbólico del trasvase para la Región al señalar que «el Tajo-Segura llegó tres años antes que el Estatuto de Autonomía» y «es el trabajo de los regantes el que ha construido la historia de nuestra Región».
PRINCIPALES DATOS DEL TRASVASE
El trasvase Tajo-Segura mantiene 147.000 hectáreas de regadíos en el Levante, riega 55 millones de árboles frutales y cítricos, da empleo a más de 105.000 personas, y abastece a 2,5 millones de habitantes.
La nueva planificación hidrológica del Tajo aprobada por el Gobierno de España contempla el incremento de los caudales ecológicos en el tramo de Aranjuez, lo que conllevaría la reducción de un 50 por ciento de los aportes del Tajo al Segura.
Esto supondría dejar de trasvasar 100 hectómetros cúbicos anuales al Levante, según el Gobierno regional, que ha añadido que «este recorte generaría la pérdida de 25.000 empleos, 20.000 hectáreas de cultivos, 122 millones de euros al año a nivel de producción y 800 millones de euros del PIB anual de la Región de Murcia».
NUEVAS REGLAS DE XPLOTACIÓN
Por su parte, Jiménez ha remarcado que siente sensaciones «muy dispares» que mezclan «orgullo y satisfacción» por los 46 años de historia del trasvase y, al mismo tiempo, un regusto «agridulce» debido a su preocupación por el futuro de esta infraestructura y las nuevas medidas que amenazan el suministro al Levante.
En concreto, Jiménez ha manifestado su «orgullo» por los 46 años de historia del trasvase, que «significó la conjunción de voluntades ordenadas al interés de la Nación». Así, ha destacado el impacto histórico de esta infraestructura y ha puesto en valor que «supuso un cambio estruendoso en las regiones levantinas, con un crecimiento poblacional cercano al 70% en los años ochenta, derivado directamente de la llegada de estas aguas».
Frente a ello, ha criticado duramente la decisión tomada por el Estado en 2023 de «reducir los caudales», calificándola como «una decisión política tomada al albur de cuestiones regionalistas» que «recortó el futuro del trabajo del Tajo-Segura».
Ha señalado con preocupación que, cuando los embalses del país están al 70% y el Tajo tiene almacenados 9.000 millones de metros cúbicos, el Gobierno central ha anunciado que aparecerán de forma «inminente» nuevas reglas de explotación que «no mejorarán la situación» y que «van a suponer el primer escalón de recorte del trasvase».
El presidente del Scrats ha alertado sobre los futuros «recortes», ha criticado la planificación estatal y ha argumentado que «el 99% de España se está ahogando literalmente» mientras «no se construyen infraestructuras para gestionar episodios de lluvia intensa que, según dicen, el cambio climático nos va a traer con más frecuencia».
«Hay 35.000 millones de metros cúbicos embalsados en todo el país, ciudades inundadas y patrimonio histórico del país derruido, y están preocupados por si se envían 60 ridículos millones de metros cúbicos al Levante», según Jiménez, quien ha dicho desconocer «a qué sitio nos quiere llevar el Estado».
Frente a los 35.000 millones de metros cúbicos embalsados en todo el país, ha señalado que en la cuenca del Segura hay solo 250 millones de metros cúbicos, por lo que ha remarcado que se trata de una cuenca «necesita y necesitará en el futuro el auxilio del Estado». Para lograrlo, ha afirmado que requerirá «seguro» el auxilio del Tajo-Segura y quizá de más trasvases.
Jiménez ha pronosticado un escenario «complicado» para 2027, cuando «llegará la batería de medidas, restricciones y recortes» que pueden afectar «gravemente» al regadío de la zona.
A pesar de las críticas, ha querido mantener un tono de celebración por los 46 años del trasvase, recordando que siguen «dispuestos a pagar a precio de oro» por lo que considera «la mejor agua con la que puede contar el Levante».