Los aliados, más cerca de mantener a Stoltenberg al frente de la OTAN que de buscarle un sucesor

Sánchez aparece en las quinielas aunque Albares oficialmente lo descarta

MADRID/BRUSELAS, 3

El mandato de Jens Stoltenberg como secretario general de la OTAN expiraba el 1 de octubre de 2022 pero la invasión rusa de Ucrania llevó a los líderes de la Alianza a pedirle que siguiera un año más. Aunque el ex primer ministro noruego debería tener un sucesor elegido para finales de septiembre, por ahora no hay consenso entre los aliados.

«La cuestión está muy verde», han expuesto fuentes diplomáticas a Europa Press, que ven como más probable dada la coyuntura actual que Stoltenberg pueda seguir un tiempo más a que se le busque un reemplazo. «Se prolongó su mandato por la guerra y esta no ha terminado», han recordado las fuentes.

Por su parte, una fuente aliada ha admitido que «no hay plazos» más allá de que la decisión debería tomarse antes del 30 de septiembre, ya sea «nombrar uno nuevo o extender el mandato a Stoltenberg». En este sentido, ha reconocido que «la decisión puede tomarse en cualquier momento», no necesariamente en la cumbre de Vilna.

Esta semana, los ministros de Exteriores de la Alianza se dieron cita en Oslo principalmente para preparar la cumbre de líderes aliados de los próximos 11 y 12 de julio en Vilna, donde a priori los 31 países que componen la OTAN deberían tomar la decisión de quién toma el testigo. Sin embargo, al término de la misma, el ministro español, José Manuel Albares, indicó que el tema no había sido abordado durante el encuentro.

SIN UN CANDIDATO DE CONSENSO

Así las cosas, las fuentes consultadas reconocen que por ahora no parece haber ningún candidato que cuente con el respaldo suficiente pero admiten que si Stoltenberg descartara una segunda prórroga de su mandato, que comenzó en octubre de 2014, entonces los líderes aliados tendrían que tratar de ponerse de acuerdo, previsiblemente durante la cita en la capital lituana.

En el caso de España, el Gobierno prefiere no desvelar sus preferencias, aunque Albares sí que salió al paso de las especulaciones que situaban al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en el cargo tras su decisión de adelantar las elecciones al 23 de julio, dado que si perdiera podría llegar a tiempo para suceder a Stoltenberg.

«Veo a Pedro Sánchez como el próximo presidente del Gobierno de España para los próximos 4 años», dijo durante el encuentro de Oslo al ser preguntado sobre esa posibilidad.

El nombre de Sánchez es uno de los muchos en las quinielas, aunque la previsión de que las elecciones generales fueran en diciembre hacía que fuera poco creíble que aceptara el cargo antes de dejar de ser presidente. El adelanto echó al traste este argumento, pero Albares lo excluyó con sus palabras. Sin embargo, una de las fuentes aliadas consultadas por Europa Press asegura que «sigue siendo una de las opciones».

CANDIDATOS BIEN CUALIFICADOS

«Hay varios candidatos bien cualificados», ha reconocido un portavoz del Departamento de Estado a Europa Press. «Es demasiado pronto para especular sobre a quién apoyará Estados Unidos para ser el próximo secretario general de la OTAN», ha puntualizado, al ser preguntado sobre si Sánchez sería una buena opción o Washington tiene preferencias en cuanto al país de origen o que sea una mujer.

Fuentes diplomáticas alemanas se expresan en el mismo sentido. «Buenos nombres hay muchos, esto es lo bueno en Europa», han reconocido a Europa Press, incidiendo en que la OTAN se guía por el principio del consenso para la elección de su secretario general.

«Por ello no se pronuncian nombres en público y no se hacen conjeturas», han subrayado, recordando que «vivimos tiempos singulares» y elogiando el «trabajo extraordinario en estos tiempos de tantos desafíos» que ha llevado a cabo Stoltenberg.

El proceso, ha admitido otra fuente aliada, «es opaco y las discusiones están teniendo lugar en las capitales en este momento». En realidad el procedimiento para elegir al titular de la OTAN no pasa por la presentación de candidaturas formales, sino por consultas entre los aliados sobre distintos nombres que se consideran como los más adecuados para el puesto.

«Queremos un candidato con sólidas credenciales de liderazgo, que continúe el excelente historial de Stoltenberg, refuerce el apoyo a Ucrania y lidere la transformación de la OTAN para hacer frente a las amenazas y retos emergentes», ha resumido esta fuente, incidiendo en que «lo ideal» sería que procediera de un estado miembro que «haya cumplido sistemáticamente el objetivo del 2% del PIB de gasto en defensa».

¿PRIMERA MUJER EN EL CARGO?

En algunas capitales aliadas existe también la percepción de que después de casi 75 años de historia ha llegado el momento de situar a una mujer al frente de la Alianza. Han sido varios los nombres que han sonado en este sentido, empezando por la primera ministra estonia, Kaja Kallas.

Sin embargo, su posición de firmeza respecto a Rusia en el conflicto de Ucrania le resta opciones y la hace aparecer como demasiado dura. «Se trata de apaciguar a Rusia, no de confrontar», han resumido las fuentes diplomáticas, que se inclinan por que el nuevo secretario general no proceda de países de Europa del este ni bálticos sino de la parte occidental del continente, toda vez que Estados Unidos queda fuera de la ecuación.

En Polonia no lo ven del mismo modo. Fuentes diplomáticas polacas ven fundamental que quien ocupe el cargo entienda las amenazas para la OTAN, «especialmente las procedentes de Rusia» y han reivindicado «una representación geográfica equilibrada». «Actualmente los países del flanco oriental siguen estando infrarrepresentados entre los altos cargos de la OTAN», han lamentado.

Otro de los nombres que ha sonado con más intensidad en los últimos tiempos ha sido el de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. Sin embargo, en primer lugar esta debería acceder a dejar la jefatura del Gobierno de su país, que ostenta desde junio de 2019 y para el que fue reelegida el pasado mes de noviembre.

La propia Frederiksen ha dicho que no opta al cargo, después de que su próxima visita a la Casa Blanca para reunirse con Joe Biden disparara las especulaciones, ya que se sobreentiende que hace falta el beneplácito de Estados Unidos para poder ser elegido como secretario general. Además, Dinamarca es uno de los países que menos invierte en defensa y que no llega al umbral del 2%, que Stoltenberg quiere ahora que sea el mínimo.

También se ha incluido entre las eventuales candidatas a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. En su favor juega el hecho de que fue ministra de Defensa de Alemania y por tanto entiende de la materia. Sin embargo, su mandato no acaba hasta después de las elecciones europeas de junio de 2024 y ni siquiera está claro si podría querer optar a la reelección.

En esta terna también se ha colado la viceprimera ministra canadiense, Chrystia Freeland, cuya principal baza podría ser precisamente su distancia geográfica al conflicto en Ucrania pero tiene en su contra que el grueso de la Alianza lo componen países europeos y, mayoritariamente, de la UE.

CANDIDATOS MASCULINOS

También hay quinielas de posibles candidatos masculinos, al margen de Sánchez. El nombre que más ha sonado en ellas es el del primer ministro holandés, Mark Rutte, que lleva desde octubre de 2010 y que no acaba mandato hasta 2026. Sin embargo, él mismo ha dicho que no está interesado y que su intención es dejar la política.

Quien sí se ha ofrecido para el puesto es el ministro de Defensa británico, Ben Wallace. Sin embargo, las fuentes consultadas inciden en que la preferencia es que quien suceda a Stoltenberg sea un antiguo jefe de Estado o de Gobierno.

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