La MONUSCO evacua a 150 civiles en la provincia de Ituri por los combates entre Ejército y milicias de Lubanga
Las fuerzas del señor de la guerra, condenado en su día por el TPI, comenzaron en diciembre nuevos enfrentamientos con los militares
La misión de paz de Naciones Unidas en República Democrática del Congo (RDC) ha anunciado la evacuación de 152 civiles en el territorio de Djugu, en la provincia de Ituri, por el estallido a finales del año pasado de una serie de combates entre el Ejército congoleño y las milicias de la Convención para la Revolución Popular (CRP), la última creación del criminal de guerra convicto Thomas Lubanga.
Lubanga fue en su día el fundador de la Unión de Patriotas Congoleños, la UPC, una milicia de la etnia lendu que funcionó como parte instrumental en el último gran conflicto étnico que sacudió Ituri entre 1999 y 2007 con los enfrentamientos entre los lendu y los pastores hema, y que durante la última década ha resurgido esporádicamente.
El señor de la guerra se convirtió en 2006 en el primer detenido en virtud de una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional y acabó sentado en el banquillo de La Haya acusado de ordenar una serie de atrocidades, desde masacres étnicas a reclutamiento infantil, pasando por violaciones, mutilaciones y reclutamiento forzado de niños soldado. Acabó condenado a 30 años de cárcel pero salió tras cumplir la mitad de su condena en 2020.
El pasado 5 de diciembre, el Ejército congoleño y las milicias del CRP comenzaron una nueva serie de enfrentamientos que han asolado Djugu y generado una nueva crisis en Ituri, donde operan otras milicias rivales del CRP como por ejemplo la Cooperativa para el Desarrollo del Congo (CODECO) y, sobre todo, las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), vinculadas a Estado Islámico.
Los combates se están concentrando en la localidad de Bule-Centre, que ahora mismo y según la emisora de Naciones Unidas, Radio Okapi, es una «ciudad fantasma». Precisamente las evacuaciones han ocurrido en la región de Bule, donde 142 los civiles han sido recogidos y trasladados a la capital de Ituri, Bunia. Otros 12 civiles heridos han sido enviados a un centro médico en Fataki.
Para reforzar la protección de los civiles, las fuerzas de paz bangladesíes de la MONUSCO con sede en Bayo han multiplicado el número de patrullas en la zona, unas 152 hasta ahora, con un énfasis particular en la llanura de Savo, donde ahora mismo hay miles de familias desplazadas de los enfrentamientos.



