La industria electrointensiva cuantifica en más de 25 millones el impacto por el apagón eléctrico
Alerta de que la operación reforzada supondrá un coste de entre 250 y 300 millones de euros adicionales
La Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE) ha cuantificado en más de 25 millones de euros el impacto por el apagón eléctrico, según indicó su presidente, Carlos Navalpotro.
En su intervención en la Comisión de Investigación del Senado sobre la interrupción del suministro eléctrico y de las comunicaciones del pasado 28 de abril, Navalpotro explicó que los daños operativos superaron los 13 millones de euros, mientras que el lucro cesante derivado de la paralización de la producción alcanzó los 12 millones de euros para los asociados de AEGE, que aglutina a una treintena de compañías industriales entre las que figuran Acerinox, ArcelorMittal, Asturiana de Zinc, Ercros o Grupo Gallardo Balboa, entre otros.
El representante de las grandes industrias electrointensivas subrayó que el impacto del blackout fue desigual según la ubicación de cada planta, ya que, dependiendo de dónde estaba situada la operación, hubo interrupciones de entre cuatro y catorce horas.
Asimismo, recalcó que el efecto no se limitó al tiempo sin suministro, ya que los procesos productivos necesitan un flujo continuo de energía y no solamente se perdieron las horas de interrupción, sino que el reinicio de las líneas supuso «pérdidas de varios días después».
No obstante, Navalpotro descartó la presentación de una reclamación conjunta por parte de los asociados de AEGE, aunque sí que afirmó que cada empresa afectada evalúa sus propias acciones.
«Lo que nos preocupa es saber el responsable para ver las reclamaciones, a quién hay que reclamarlo, pero sobre todo las medidas que se van a tomar para que esto no vuelva a ocurrir. Esto no daña solo a las industrias que estamos ahora mismo en el país, sino a cualquier otra industria que quiera venir a España», añadió al respecto.
Navalpotro recordó que el incidente traspasó fronteras y provocó inquietud entre empresas extranjeras con interés en instalarse en el país. «Hay muchas empresas que ahora son reticentes a invertir en España», lamentó.
Asimismo, alertó de que, desde el apagón, el operador del sistema -Red Eléctrica de España- ha aplicado una «operación reforzada» que, si bien ha aumentado la seguridad, también ha generado sobrecostes adicionales para los consumidores industriales, al encarecer significativamente los servicios de ajuste.
A este respecto, estimó que los sobrecostes del sistema se han multiplicado por seis desde 2019, al pasar de unos tres euros por megavatio hora (MWh) a los 18 euros/MWh previstos para 2026, lo que supondrá entre 250 y 300 millones de euros adicionales de coste para el conjunto de los asociados.
De hecho, Navalpotro advirtió de que el «alto coste energético» es lo que está empujando a que «haya industrias que inviertan más en otros países que en España».
Por otra parte, defendió la necesidad de mantener operativas las centrales nucleares más allá del calendario de cierre actual, ya que se trata de una fuente de energía que «da mucha seguridad, mucha estabilidad a la industria, siendo estable y alineada al consumo de las industria».



