La Eurocámara pide a la UE usar mejor sus recursos para defender los Derechos Humanos en el mundo
Muestran su apoyo «incondicional» al TPI y reclaman continuar la participación comunitaria en las organizaciones internacionales
BRUSELAS, 21
El pleno del Parlamento Europeo ha reclamado al conjunto de las instituciones de la Unión Europea que haga un mejor uso de sus recursos para defender los Derechos Humanos y la democracia en el mundo, en particular tras aprobar un informe en el que constata el «panorama alarmante» de una situación global marcada por las tensiones geopolíticas y desafíos a orden multilateral.
Los eurodiputados han aprobado por una amplía mayoría en una sesión plenaria celebrada este miércoles en Estrasburgo (Francia) el informe anual de la Eurocámara sobre el estado de los Derechos Humanos y la democracia en el mundo, así como el papel que tiene la Unión Europea en su defensa.
Este informe, que el Parlamento lleva a cabo cada año, establece las recomendaciones de la Eurocámara a las demás instituciones de la UE, y servirá de base para el nuevo plan de acción sobre Derechos Humanos y democracia posterior a 2027.
En la evaluación de este año, los eurodiputados califican la situación mundial como «alarmante», con un aumento de los ataques a la democracia y los Derechos Humanos están en aumento, incluso mediante el uso de inteligencia artificial, vigilancia digital o represión. También señalan el impacto de la desinformación en la manipulación de la opinión pública, especialmente durante las elecciones.
Esto incluye «la protección de los periodistas, el apoyo a los medios de comunicación independientes, los defensores de los Derechos Humanos y las organizaciones de la sociedad civil», que en opinión de los parlamentarios que han apoyado el texto, «están bajo creciente presión física, judicial o digital y ataques» en sus propios países y en el extranjero.
RECLAMA RECONSIDERAR LAS HERRAMIENTAS
Por este motivo, piden a la Unión Europa reconsiderar las herramientas que tiene a su disposición, con medidas como una revisión del plan de acción de la UE sobre Derechos Humanos y democracia, incluyendo indicadores, puntos de referencia y plazos para evaluar la acción de la UE.
Según el informe, las herramientas europeas también deben recibir «una financiación específica, suficiente y previsible» en el próximo presupuesto de la Unión Europa, en particular en el marco del instrumento Europa Global .
Los eurodiputados también apoyan las cláusulas de condicionalidad en materia de Derechos Humanos en los acuerdos comerciales de la UE con terceros países, así como el uso de las sanciones de la Unión como «herramienta política clave para defender el Estado de derecho, la democracia y los Derechos Humanos».
Añaden la necesidad de que se aplique de manera «plena y efectiva» la legislación digital de la UE, incluidas la Ley de Seguridad Digital (DSA), la Ley de Mercados Digitales (DMA) o la Ley de Inteligencia Artificial (IA), ya que consideran que «contribuirán necesariamente a su defensa».
APOYO «INCONDICIONAL» AL TPI
En cuanto a la defensa del Derecho internacional, el informe aprobado este miércoles en el Parlamento Europeo también reclama a la UE que continúe «su participación en las organizaciones internacionales» y que brinde «su apoyo incondicional al sistema de justicia internacional».
En concreto, denuncian la sanción de algunos países –como Estados Unidos–, que han aprobado o contemplado sanciones contra el Tribunal Penal Internacional (TPI), sus jueces o fiscales, especialmente por investigaciones que afectan a nacionales estadounidenses o a alguno de sus aliados como Israel.
El texto detalla además «las amenazas a los derechos en general», así como a los de grupos específicos, como por ejemplo los derechos de las mujeres. De hecho, denuncia «la violencia a la que se ven sometidas, especialmente en zonas de conflicto», pero también la violencia de género, la falta de acceso a la educación o el impacto de los estereotipos sobre el género.
Los eurodiputados señalan la necesidad de «garantizar los derechos sexuales y reproductivos», incluido el aborto legal y seguro, y reiteran su oposición a la pena de muerte, «la necesidad de continuar la lucha contra la tortura y avanzar en la lucha contra la corrupción», así como la relevancia de «proteger la libertad de expresión y la libertad de conciencia».


