Colau pide parar la visión «separatista y terrorista» de PP, Cs y Vox sobre Cataluña y ve «cobarde» al PSOE
Reprocha a Pedro Sánchez que adopte «el mismo discurso que la derecha» y utilice Cataluña «como un arma arrojadiza»
SEVILLA, 7
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (Barcelona en Comú), ha llamado este jueves a «no permitir más» los mensajes mediante los cuales el PP, Cs y Vox dibujan a Cataluña «como un todo separatista, violento e incluso terrorista» y ha criticado que la postura del PSOE haya derivado hacia una postura «cobarde» en la que adopta «el mismo discurso que la derecha» y utiliza Cataluña «como un arma arrojadiza», algo que sólo sirve para «dividir y confrontar» a la propia ciudadanía.
Ada Colau ha visitado este jueves la Facultad de Comunicación de Sevilla para participar en un debate sobre feminismo junto a la coordinadora de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, contexto en el que finalmente ha abordado la situación suscitada en Cataluña después de que el Tribunal Supremo haya condenado a penas de entre nueve y 13 años de cárcel a los nueve exmiembros del Gobierno catalán, del Parlament y de Asamblea Nacional Catalana y Ómnium Cultural encarcelados por el proceso independentista de 2017, atribuyéndoles delitos de sedición y malversación de fondos públicos en función de cada caso.
Tras los repetidos disturbios acontecidos en Cataluña después de emitir el Supremo su sentencia condenatoria, Ada Colau ha manifestado que si bien no es «nacionalista ni independentista» sí es demócrata y lo cierto es que «cuando hay millones de personas manifestándose durante años de forma pacífica» en demanda de la independencia de Cataluña respecto a España, «hay que dar una respuesta democrática» porque lo contrario lleva a un «empeoramiento» de la situación.
NO HAY «FÓRMULAS MÁGICAS»
Precisamente por ello, ha llamado a no «permitir políticas de represión» ni «judicialización» porque el conflicto de Cataluña no admite «fórmulas mágicas ni soluciones fáciles». A tal efecto, ha lamentado las «tesis del PP y Cs, luego apoyadas desgraciadamente por el PSOE», porque a su entender han derivado en la «judicialización» como tal del asunto y el hecho de que «líderes electos» con los que se puede tener «discrepancias» sumen ya dos años encarcelados a cuenta de su papel en el proceso independentista promovido en Cataluña al margen de las leyes. Así, ha tachado de «desproporcionado» el tratamiento judicial aplicado a tales dirigentes. «Es una barbaridad», ha enfatizado.
En paralelo, ha avisado de que los partidos independentistas «han cometido graves errores políticos» porque la vía unilateral para proclamar la independencia de Cataluña no solo no era «una opción» como tal, sino que «polarizó más a la sociedad» y supuso un «alejamiento de la realidad». Así, ha lamentado que se promoviese «la ficción de que la independencia es una cosa fácil», recriminando especialmente a «ciertos sectores de los partidos independentistas» que hayan «reproducido lo peor del nacionalismo» al transmitir la idea de que «toda España es franquista y fascista, insultando a millones de españoles republicanos, con abuelos en las cunetas o que luchan contra la corrupción y el bipartidismo».
En consecuencia, ha defendido que en el conflicto catalán «la única vía posible es la democracia, la negociación y asumir que nadie tiene la verdad absoluta», es decir, acabar con «la política de trinchera, que ha hecho muchísimo daño y que no da más de sí».
LAS «MENTIRAS» DEL PP, CS Y VOX
En ese mismo sentido, ha apostado por «no permitir más» los mensajes mediante los que el PP, Cs y Vox dibujan a Cataluña «como un todo separatista, violento e incluso terrorista», porque «es mentira», criticando inmediatamente después que ante el retroceso electoral que las encuestas auguran al PSOE, la formación que encabeza Pedro Sánchez como aspirante a revalidar la Presidencia del Gobierno haya derivado hacia una postura «cobarde» en la que adopta «el mismo discurso que la derecha» y utiliza Cataluña «como un arma arrojadiza», extremo que a su juicio sólo sirve para «dividir y confrontar» a la propia ciudadanía.
Expresamente, ha rechazado el nuevo decreto ley aprobado por el Gobierno central en funciones del socialista Pedro Sánchez para impedir que la Generalitat catalana y cualquier otra entidad pública desarrolle una administración electrónica que quede fuera del control del Estado por alojarse en servidores fuera de la UE, como sucede con Identicat.
Apelando a la «libertad», Ada Colau ha lamentado tal «suspensión de Internet», avisando de que dicha medida se aplica en esta ocasión contra una maniobra independentista pero en el futuro puede ser aplicada contra «cualquier movimiento social»
Así, ha llamado a «combatir los imaginarios que quieren polarizar a la sociedad, caricaturizando a unos y a otros» y a comprender que «sentirse español, catalán o andaluz no es un problema», como tampoco lo son «las lenguas, las culturas y las identidades», lo que le ha llevado a llamar a huir de «la mala política que hace de la diversidad un problema» y sólo se centra en «deshumanizar y derrotar al otro».
Para «avanzar» hacia la solución del conflicto catalán, según ha finalizado, es necesario «diálogo, escucha, distensionar y respetar al otro», así como propiciar la salida de prisión de los líderes independentistas encarcelados por el proceso soberanista al margen de la ley, pues sin solucionar la situación de los mismos «no se desinflamarán» los ánimos.

