La Cocina Económica atendió a 2.500 personas el año pasado, un 26% más
La Cocina Económica de Cantabria, gestionada por las Hijas de la Caridad, atendió el año pasado a 2.492 personas, que suponen un 26% más en relación a las 1.975 del ejercicio anterior, según datos de la Memoria de Actividades de 2017 presentada este viernes en las instalaciones por su director, Sor Evelina Cantera.
La rueda de prensa ha contado con la asistencia de la vicepresidenta regional, Eva Díaz Tezanos, la concejala de Familia y Servicios Sociales de Santander, María Tejerina, y Luz López, responsable de presentar la memoria económica de la entidad.
De los casi 2.500 cántabros que atendieron el año pasado las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl en la Cocina Económica, la mayoría eran hombres (1.511), que suponen seis de cada diez, en tanto que se prestó asistencia a 981 mujeres.
En cuanto a la procedencia de las personas que se acercaron a las instalaciones, fueron más numerosos los españoles, 1.326 personas, que representan el 53,2% del total, frente a 1.166 extranjeros, que suponen el 46,8%.
Sobre las coberturas básicas que se prestan en este centro, uno de los servicios fundamentales es el de la higiene, con 3.883 servicios a lo largo de 2017, de los que 2.318 fueron duchas, 941 de lavandería, y 624 de peluquería.
COMEDOR
Sin embargo, el servicio más popular es del comedor, que el año pasado vio incrementado el número de personas atendidas, llegando a 1.116 beneficiarios, frente a los 1.091 de 2016.
La afluencia más numerosa se produce para las comidas, de las que se repartieron 46.226 entre enero y diciembre del año pasado en la Cocina Económica, aunque también se ofrecen cenas, desayunos y ocasionalmente bocadillos.
Nuevamente, de entre los beneficiarios los más numerosos son hombres, con 977 comensales en 20178, y españoles, 605. La media diaria es de unas 150 personas, siendo aproximadamente la mitad de Santander o Cantabria.
El economato también ha visto aumentada su demanda, con un total de 99 unidades familiares atendidas en 2017, frente a las 825 del ejercicio anterior.
Pero el servicio que más ha crecido ha sido el alojamiento y lo ha hecho «significativamente» además, ya que ha sido usado por 124 personas, frente a las 41 de 2016, y de las que 72 se alojaron en residencia y 52 en pisos de acogida.
INSERCIÓN LABORAL
Además de ofrecer estos servicios a los usuarios, la Cocina Económica tiene como objetivo la reinserción de estas personas en la sociedad, y más concretamente en el mercado de trabajo.
En este sentido, y según se desprende de la Memoria de Actividades, de enero a diciembre del año pasado las hermanas de la Caridad lograron facilitar un trabajo a 125 personas, la mayoría de ellas en el servicio doméstico, y de las que el grueso -92- son mujeres.
Para ello, la institución cuenta con talleres, tanto de acogida como ocupacional, en los que el año pasado participaron más de un centenar de personas, y un 24 se incorporaron al mercado laboral. En el caso del taller huerto, contó con seis participantes, y logró también incorporar a tres al mercado laboral.
BALANCE ECONÓMICO
En cuanto al balance económico, sobre los ingresos y gastos de la Cocina Económica, el año pasado ingresó 1,1 millones y gastó casi 1,6 millones, déficit que va en línea de lo sucedido los dos anteriores ejercicios, y que ha sido cubierto por fondos propios de la Cocina y donativos.
En la rueda de prensa, la directora de la Cocina Económica, Sor Evelia, ha agradecido el apoyo de las instituciones para poder atender a las personas más desfavorecidas y poder ayudarles a dar un impulso a sus propias vidas.
Además, ha reconocido la labor desinteresada de los voluntarios de la entidad para ofrecer atención global a todas las personas que acuden a la Cocina Económica en busca de ayuda y se encuentran un servicio caracterizado por su calidad y profesionalidad.
Por su parte, Díaz Tezanos ha opinado que la Cocina Económica de Santander es una «aliada perfecta» del Gobierno regional en materia de atención a la emergencia social y ha reafirmado el compromiso de su departamento de seguir colaborando con esta entidad en beneficio de las personas en situación de vulnerabilidad.
La también consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social ha subrayado «el gran trabajo» de las Hijas de la Caridad en los 110 años de historia de la Cocina Económica de Santander, en los que, según ha reconocido, han mejorado la vida de muchas personas gracias a un trabajo «integral», tanto en la Cocina Económica como en los nuevos proyectos que han puesto en marcha desde «la más absoluta profesionalidad y el buen hacer que siempre ha caracterizado a esta entidad».
Además, ha ensalzado la capacidad de esta institución para saber adaptarse a los cambios que se han producido en la sociedad y dar respuesta a las personas que acuden a sus instalaciones en busca de todo tipo de ayudas.
Así, se ha referido a las necesidades básicas que presta a las familias, a las personas que viven solas, las que no tiene ningún tipo de apoyo familiar, además de ofrecer acogimiento temporal, cuidados, acompañamiento social, apoyo educativo a niñas y niños, promoción de la inserción social y el desarrollo de talleres ocupacionales.
En este sentido, ha ensalzado la labor de voluntariado social que promueve la institución dirigida por Sor Evelia, de la que ha elogiado el talante «dialogante y colaborativo» y su reivindicación «constante».
Díaz Tezanos ha opinado que «la personalidad inconformista» de Sor Evelia define a la perfección la trayectoria de Las Hijas de la Caridad y la Cocina Económica y que tiene que ver con «exigir, aprender, intentar hacer cosas nuevas para dar respuesta a las persones que acuden a su centro para pedir ayuda y con ser capaces de trabajar en red con las instituciones». «Cuando uno trabaja de manera coordinada siempre tiene frutos positivos», ha señalado.
Tras hacer un llamamiento a la sociedad para que colabore y «entre todos podamos hacer una sociedad más inclusiva y justa», la vicepresidenta ha insistido en que el Gobierno de Cantabria seguirá manteniendo en el futuro la «estrecha» colaboración que ha mantenido hasta el momento con la Cocina Económica, a la que se ha referido como «una auténtica referencia» para la comunidad autónoma.
En la presentación de la memoria de actividades, también han asistido las directoras generales del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS), Felisa Lois, y de Política Social, Ana Isabel Méndez.

