Plataforma contra los espigones tacha de «parcial» la versión de Igual y pide la intervención del Gobierno
SANTANDER, 8
La Plataforma en Defensa de la Magdalena ha tachado de «parcialmente veraz e interesada» la interpretación de la alcaldesa de Santander, Gema Igual, de las conclusiones del informe encargado por el Ministerio de Fomento sobre la conservación de esta playa, y ha pedido al Gobierno de Cantabria que respalde la retirada de la actual escollera y apoye la búsqueda de soluciones consensuadas de «mínimo impacto» para el mantenimiento de la arena.
En nota de prensa, la plataforma precisa que el informe del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), dependiente de Fomento, considera válida tanto la opción de completar la obra de los espigones como la de retirarlos y reponer anualmente la arena, como se ha venido haciendo durante décadas. «Lo que «no admite es dejar la obra a medio hacer como sucede ahora», subraya.
Señala además que el Ministerio, «consciente» de la oposición ciudadana y del Parlamento de Cantabria al proyecto de los espigones, y de la «actitud enfrentada» del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Santander, «traslada» la decisión sobre este «polémico» proyecto al acuerdo entre el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento.
Pero ante «la insensibilidad y falta de capacidad» que, según la plataforma, sigue mostrando la alcaldesa para defender el valor del entorno «más valioso, característico y simbólico» de la ciudad, el colectivo pide «la intervención» del Gobierno de Cantabria «en defensa de la ciudadanía, del patrimonio paisajístico y cultural de Santander y Cantabria y de la voluntad del Parlamento».
Por ello, pide al Ejecutivo que «respalde» la opción de retirar la actual escollera y apoye la búsqueda de «soluciones consensuadas de mínimo impacto» para el mantenimiento de la arena de la playa.
La plataforma recuerda que, dado que es «una realidad común y sobradamente aceptada» que la ensenada de La Magdalena-Peligros constituye un paisaje «excepcionalmente singular, identitario y emblemático» para Santander y Cantabria, viene defendiendo la necesidad de emplear un sistema de mantenimiento de arena que «no cause impacto al paisaje o que sea el menor posible».

