El Consejo de la Juventud critica que el Bono de Alquiler Joven «no alcanza ni al 1% de los jóvenes»
Pide la creación de uno «eficaz y accesible»
El Consejo de la Juventud de España (CJE) ha propuesto la creación de un Bono de Alquiler Joven «eficaz y accesible» y ha criticado que esta prestación, en su configuración actual, «no alcanza ni al 1% de la población joven debido a su escasa cobertura, descoordinación autonómica y entrega tardía», al tiempo que ha explicado que ese 1% constituye el 15% de la población potencialmente beneficiaria, según sus propios datos.
Así lo ha expresado el CJE este martes durante la comparecencia del Consejo ante la Comisión de Vivienda y Agenda Urbana del Congreso de los Diputados, donde ha exigido políticas públicas «urgentes y estructurales» para facilitar el acceso a viviendas de jóvenes y ha lamentado la «profunda crisis habitacional que atraviesa la juventud española».
Entre las medidas propuestas, también ha planteado la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), subrayando que es «imprescindible que esta norma ofrezca protecciones reales para las personas arrendatarias jóvenes, incluyendo el alquiler de habitaciones y los contratos temporales, evitando que figuras jurídicas permitan la desprotección frente a las partes más vulnerables de la relación de alquiler», como ha explicado.
El Consejo ha abogado además por una revisión de la fiscalidad del alquiler, con incentivos fiscales y cargas adicionales para favorecer el uso residencial de viviendas y penalizar actividades especulativas o desuso, de forma que la fiscalidad contribuya a «generar más oferta asequible en vez de bonificar indiscriminadamente la tenencia o alquiler lucrativo».
CONDICIONES «MÍNIMAS» PARA VIVIR «CON DIGNIDAD»
Durante su intervención, el CJE ha insistido en que estas propuestas son «necesarias tanto desde un punto de vista cuantitativo, con más vivienda asequible, como cualitativo, porque la falta de acceso a la vivienda genera impactos negativos en la salud mental y bienestar de la juventud, como ansiedad o depresión, asociados a condiciones materiales precarias y falta de perspectivas de futuro».
«No estamos pidiendo privilegios, estamos pidiendo condiciones mínimas para vivir con dignidad», ha afirmado el portavoz del Consejo, Javier Muñoz, al tiempo que ha afirmado que «cuando una generación entera no puede acceder a un derecho constitucional, el problema es estructural, no individual. Y las soluciones están en la acción política valiente y coordinada».
Con todo, el Consejo ha destacado los datos más recientes de su Observatorio de Emancipación, que muestran que «solo el 15,2% de las personas jóvenes entre 16 y 29 años viven fuera del hogar familiar, el peor registro para un segundo semestre desde que se tienen datos en 2006», y que el coste mediano del alquiler roza los 1.080 euros mensuales, lo que supone dedicar más del 90% del salario si se pretende vivir en solitario, según matiza el CJE.
«El análisis de estos datos desmonta discursos que criminalizan a la juventud por su falta de esfuerzo o voluntad de emanciparse. La mayoría de jóvenes trabajan o se forman, pero el mercado de la vivienda y las políticas actuales no lo hacen suficiente para garantizar una emancipación digna. El empleo por sí solo ya no asegura el acceso a derechos básicos como la vivienda», ha enfatizado el Consejo.


