El Circuito Red-Corriendo el Medievo cierra 2025 con éxito y viajes entre ciudades

El proyecto deportivo-turístico de la Red de Ciudades y Villas Medievales volvió a demostrar en 2025 su fuerza y singularidad. Las carreras celebradas a lo largo del año combinaron patrimonio, deporte y convivencia, y sus ganadores disfrutaron de viajes culturales a otras ciudades de la Red, cumpliendo el espíritu de intercambio que caracteriza al circuito

El Circuito Red-Corriendo el Medievo cerró en 2025 un año especialmente significativo, consolidándose como una de las iniciativas más originales que combinan deporte, turismo y patrimonio en la Península Ibérica. Todas las pruebas —diversas en distancias, fechas y formatos— se celebraron con éxito, manteniendo el objetivo de recorrer los cascos históricos y entornos naturales de las ciudades y villas medievales que forman parte de la Red de Ciudades y Villas Medievales.

La temporada arrancó con la Trail Marvão, celebrada en febrero, una cita multitudinaria que volvió a unir a corredores y senderistas en el singular entorno fortificado portugués. En verano, siguieron dos pruebas emblemáticas del circuito, como son la XI Carrera Monumental Nocturna Villa de Almazán, el 23 de agosto, y el tradicional Cross San Juan Degollao de Laguardia, disputado el 28 de agosto, con su habitual ambiente festivo por las calles y murallas medievales.

Ya en otoño, el calendario continuó con la Media Maratón Donibane Lohizune – Hondarribia, celebrada el 26 de octubre, una prueba transfronteriza entre Francia y España que volvió a reunir a aficionados de distintas procedencias. En diciembre, el circuito se trasladó a Extremadura con la VIII Quedada Trail «Tras las Huellas de Valbón», en Valencia de Alcántara (8 de diciembre). Para cerrar el año, las San Silvestres de Estella-Lizarra (Navarra) y Sigüenza (Guadalajara) despidieron el 31 de diciembre entre deporte y celebración popular.

Una de las señas de identidad del circuito volvió a ser el gran premio asociado a cada prueba consistente en un sorteo de una experiencia turística para dos personas en otra ciudad de la Red, con alojamiento, comida o cena y visita cultural. Esta dinámica generó de nuevo un intercambio único entre municipios, de manera que cada ganador viajó a un destino distinto al que había corrido.

Los viajes quedaron finalmente así: el ganador de Almazán viajó a Sigüenza. El ganador de Sigüenza viajó a Estella-Lizarra. El ganador del sorteo de Marvão viajó a Valencia de Alcántara,  de Valencia de Alcántara viajó a Marvão. El ganador de Estella-Lizarra viajó a Almazán. El ganador de Hondarribia viajó a Laguardia. El ganador de Laguardia viajó a Hondarribia.

Estos desplazamientos reforzaron el espíritu del proyecto, que es unir territorios, generar intercambio cultural y promover el turismo activo, ofreciendo a los participantes no solo el reto deportivo, sino la oportunidad de descubrir otras ciudades medievales de la Red.

La Red de Ciudades y Villas Medievales prepara ya la IX edición del circuito para 2026, con nuevas propuestas y este mismo objetivo: motivar a los corredores mientras conocen enclaves únicos, recorren su historia y disfrutan de experiencias que combinan deporte, patrimonio y hospitalidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Forestain Natural Capital: democratizando el mercado de carbono para propietarios de tierras en España
El traumatólogo de Policlínica Gipuzkoa, Dr. Gastón Camino, recibe un prestigioso reconocimiento internacional por su investigación en columna vertebral

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios