El BCE no limita sus próximos pasos a comprar deuda y facilitar liquidez a los bancos

El Banco Central Europeo (BCE) no se ciñe únicamente a su programa de emergencia de compra de deuda durante la pandemia (PEPP) ni a las operaciones de refinanciación a largo plazo para los bancos de la zona euro (TLTRO III) entre las alternativas para recalibrar sus estímulos, según ha señalado el economista jefe de la institución, el irlandés Philip Lane.

«Creo que es importante no inferir que solo estamos viendo dos programas», ha señalado Lane en un acto previo a la Reuters Global Investment Summit, donde ha reconocido que, si bien estos programas han sido muy efectivos de responder a la pandemia, la entidad «no descarta ninguna otra política marginal».

En este sentido, Lane ha señalado que, tanto el programa PEPP como las TLTRO III, suponen las herramientas principales, pero ha querido señalar que, además de estos dos instrumentos, el BCE cuenta con un amplio rango de medidas respecto de los colaterales, los swaps , repos….

En cualquier caso, el economista irlandés ha reiterado que el BCE «está aquí para asegurar y preservar las favorables condiciones de financiación actuales», lo que incluye también las condiciones de financiamiento que afrontan pequeñas empresas y hogares, subrayando la importancia que tiene el canal de crédito bancario para las condiciones generales de financiamiento.

«Creo que hemos sido claros y nuestra declaración de octubre fue extremadamente clara y realmente lo expresa: nuestro papel es garantizar condiciones de financiación favorables», ha subrayado.

LLAMADAS A INVERSORES.

Por otro lado, el economista jefe del BCE ha defendido las llamadas telefónicas realizadas a bancos de inversión y otros partícipes del mercado tras reuniones del Consejo de Gobierno del BCE, que Lane ha explicado como parte de la política de comunicación del banco central, señalando que se realizan de manera «muy sistémica, estructurada, planificada y transparente».

The Wall Street Journal destacaba este miércoles que el economista jefe del BCE había mantenido conversaciones telefónicas con once entidades tras la reunión que el pasado 12 de marzo celebró el Consejo de Gobierno del BCE y en cuya rueda de prensa posterior unas desafortunadas palabras de Christine Lagarde sobre el papel del banco central y los diferenciales de deuda provocaron el pánico en los mercados.

Según consta en la agenda de Philip Lane, cuyo acceso es público a través de la web del BCE, ese día el ejecutivo del banco central conversó telefónicamente con Axa, Citi, BlackRock, Deutsche Bank, Goldman Sachs, JP Morgan, Pictet, PIMCO, Evercore, UBS y Unicredit.

A este respecto, Lane ha subrayado que dichas conversaciones no se llevaron a cabo de forma privada, sino en presencia de miembros del personal del BCE «por transparencia», añadiendo que uno de los principios fundamentales de la institución es no mantener contactos «antes de tomar decisiones» .

«Es para ver si la información, la nueva información pública que salió ese día, suscita alguna pregunta, para escuchar sus comentarios (…) No es para adelantar decisiones futuras», ha explicado Lane.

A este respecto, un portavoz del BCE explicó a Europa Press que la institución decidió en septiembre de 2019, antes de que Christine Lagarde asumiera la presidencia de la entidad en noviembre del año pasado, comenzar a celebrar encuentros regulares entre el economista jefe del BCE con analistas y economistas.

«El propósito es escuchar la opinión de economistas que siguen al BCE y responder a preguntas técnicas», indicó el representante del banco central, subrayando que estas conversaciones solo versan sobre información de carácter público. «Publicamos los nombres de las entidades y nos aseguramos de que haya una rotación de las mismas», añadió.

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