El Banco de España diseña un índice de volatilidad para el sector bancario español

El Banco de España ha configurado una metodología que permite estimar el índice de volatilidad del sector bancario español, lo que ayudará a hacer un seguimiento y previsión del riesgo y la rentabilidad del sector.

La metodología propuesta por María Teresa González-Pérez, de la Dirección General de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pago del Banco de España, está diseñada para calcular el índice de volatilidad de una cartera cuando no hay opciones emitidas sobre ella.

Gracias a ello, el Banco de España ha estimado un índice de volatilidad para el sector bancario español para el periodo que abarca desde enero de 2008 hasta el 17 de febrero de 2022, a partir de los índices de volatilidad de los componentes del sector y de la prima de riesgo por correlación del mercado.

El Banco de España ha estudiado cómo se relacionan la volatilidad del sector bancario y la del mercado, la contribución marginal de uno frente al otro para explicar cambios en la cotización del sector bancario, el diferencial de volatilidad entre el sector bancario y su homónimo para la eurozona y la relación entre la volatilidad del sector bancario y otras fuentes de incertidumbre relevantes, como la de política económica.

Según recoge en un artículo analítico publicado este martes, la comparación del índice sectorial de volatilidad con el global de la bolsa española y con otros índices relevantes muestra que las caídas en la cotización del sector bancario se relacionan, sobre todo, con aumentos de incertidumbre en el sector, mientras que las subidas de cotización se vinculan con una menor incertidumbre tanto en la bolsa española como en el sector bancario.

Asimismo, el diferencial de volatilidad entre el mercado y el sector bancario en España es persistente y positivo, debido a la mayor integración del sector bancario español tras la crisis financiera global. Este diferencial se situó alrededor del 60% en 2020 y 2021, mientras que en febrero de 2022 se encontraba alrededor del 20%, por debajo de su valor medio desde comienzos de 2020.

SHOCK DEL COVID

Por otro lado, el índice de volatilidad del mercado no alcanzó durante el shock del Covid-19 los niveles que registrados durante la crisis financiera, lo que supone una diferencia en el impacto de ambos episodios en la incertidumbre del mercado y del sector.

En cuanto a las diferencias entre el índice de volatilidad bancario español y el del sector bancario europeo, la metodología del Banco de España refleja que ambos evolucionan en paralelo, con un diferencial histórico medio de alrededor del 6%.

Sin embargo, el artículo apunta que este diferencial es «bastante volátil» y muestra un signo negativo en determinados períodos, incluidos algunos relacionados con períodos de turbulencia de los mercados financieros, como ocurrió en el comienzo de la crisis del Covid-19, cuando el sector bancario de la eurozona mostró una mayor incertidumbre que el español. El diferencial de volatilidad fue positivo, de media, durante 2020 (4,2%) y 2021 (12%), continuó positivo en enero de 2022 (10%) e invirtió su signo en febrero, al situarse alrededor del -4% hasta el día 17 de ese mes.

Por otro lado, el Banco de España ha identificado una relación entre la incertidumbre cotizada en el sector bancario y la de política económica, que es «significativamente mayor» que la que existe con la incertidumbre del mercado.

En vista de los resultados obtenidos, el Banco de España ve conveniente estimar un índice de volatilidad específico del sector bancario a distintos plazos para cuantificar, monitorizar y clasificar el exceso de incertidumbre cotizado por cada banco y el sector, a escala tanto nacional como europea, así como para entender la evolución de la rentabilidad del sector en el mercado de renta variable.

Además, ha resaltado que el índice puede emplearse para normalizar la incertidumbre cotizada por cada banco en ejercicios de cuantificación de riesgo de mercado y estabilidad financiera, así como para comparar la sensibilidad del sector a shocks de incertidumbre frente a una cartera de bancos europeos y prever o modelizar la rentabilidad del sector.

«Por último, la existencia de un índice de volatilidad para el sector bancario español permitirá estimar spillovers de incertidumbre dentro del sector o hacia otros mercados, como el estadounidense o el europeo, y hacia otros sectores, como el energético o el inmobiliario. Este ejercicio resultará de enorme utilidad para entender los principales factores que afectan a la incertidumbre cotizada en el sector bancario y a su potencial impacto en otros sectores o mercados», concluye el artículo.

Print Friendly, PDF & Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cs rechaza el «guirigay» en el Gobierno a cuenta del presupuesto para Defensa y dice que es una «jaula de grillos»
La tasa de inflación de la OCDE escaló al 9,6% en mayo, su nivel más alto desde 1988

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios