Detenido un tercer sospechoso por el intento de asesinato del subdirector de la Inteligencia Militar de Rusia
Las autoridades de Rusia han anunciado este martes la detención de una tercera persona en relación con el intento de asesinato la semana pasada del subdirector de la Inteligencia Militar de Moscú, el general Vladimir Alekseyev, quien fue tiroteado en el edificio en el que se encuentra su vivienda en la capital, Moscú.
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ha señalado en un comunicado que un tercer «cómplice», identificado como Pavel Vasin, habría facilitado «vehículos» al presunto autor material de los disparos para que «llevara a cabo labores de vigilancia y sacara armas de un escondite».
Asimismo, habría «adquirido equipamiento de vigilancia» para analizar las rutas de desplazamiento de Alekseyev, al tiempo que «apoyó a los criminales en la recopilación de información sobre direcciones y vehículos de objetivos de los Servicios de Seguridad de Ucrania (SBU) usando aplicaciones de Internet y motores de búsqueda».
El FSB ha hecho hincapié en que Vasin «confesó» tras ser arrestado, «dando unas declaraciones que ayudaron a identificar a otros dos altos cargos del Ministerio de Defensa ruso que estaban siendo vigilados (por los sospechosos) en beneficio de los servicios de Inteligencia ucraniano con el objetivo de cometer actos de sabotaje y terrorismo (contra ellos)».
El organismo aseguró el lunes que los dos detenidos por su presunto papel en el ataque han confesado que actuaron siguiendo órdenes del SBU. En este sentido, afirmó que Liubomir Korba era el sospechoso de realizar los disparos, mientras que Vikro Vasin era un «cómplice» que le dio apoyo de cara a ejecutar el intento de asesinato.
Alekseyev fue operado y se encuentra estabilizado en el hospital, donde recuperó el conocimiento el pasado sábado. El general era desde 2011 el subdirector de la Oficina Principal del Alto Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, el servicio de Inteligencia Militar, conocido por el acrónimo GRU.
El general se encuentra bajo sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) desde 2016 y 2019, respectivamente. El bloque europeo le sancionó por su supuesta responsabilidad en el envenenamiento con un agente nervioso en 2018 del antiguo agente ruso Sergei Skripal y su hija Yulia en la ciudad británica de Salisbury.



