Comité de Tubos Reunidos pide la retirada del ERE y activa «la lucha» porque no admitirá destrucción de empleo


Denuncia que ha recibido más de 100 millones de dinero público y critica que el «ajuste» recaiga solo sobre «la espalda» de la plantilla

VITORIA, 6

El comité de empresa de Tubos Reunidos en Amurrio ha pedido este viernes la retira del ERE que la empresa plantea para esta planta alavesa y para la de Trapagaran en Vizcaya y han llamado a activar la lucha porque no van a aceptar «ningún tipo de destrucción de empleo ni ningún recorte de derechos laborales».

Por ello, además de los paros previstos para el 9 y el 13 de febrero, no descartan convocar más huelgas si se mantiene el planteamiento del grupo.

Representantes del comité han comparecido este viernes en esta planta alavesa respaldados por la plantilla para analizar su situación tras el anuncio de Tubos Reunidos de presentar un ERE para esta fábrica y la de Trapagaran (Bizkaia), cuyo detalle se ofrecerá este próximo lunes, día 9 de febrero.

Con una pancarta en la que se podía leer «No a los despidos y no al ERE», el comité de empresa ha dado lectura a un comunicado en el que ha expresado «de manera clara y rotunda» su «rechazo absoluto» al Expediente de Regulación de Empleo presentado por la empresa para estas dos plantas y ha advertido de que no van a aceptar «ningún tipo de destrucción de empleo ni ningún recorte de derechos laborales».

«Nuestra posición es firme. Queremos decirlo alto y claro: que no se engañe a la sociedad vasca. Ni Tubos Reunidos, ni las instituciones, ni el Gobierno Vasco. Porque estamos hablando de una empresa que ha recibido más de 100 millones de dinero público, tanto en ayudas directas como indirectas, con un objetivo muy concreto: garantizar la viabilidad de la empresa, el mantenimiento de la actividad industrial y el empleo», han explicado.

El comité ha señalado que, sin embargo, en este contexto, la empresa pretende «una vez más que el ajuste empresarial recaiga exclusivamente sobre las espaldas de los trabajadores, trasladando una decisión puramente empresarial a la plantilla, como si no existiera responsabilidad alguna por parte de quienes han dirigido la empresa ni de quienes han respaldado esas decisiones con recursos públicos», ha manifestado.

Los representantes de los trabajadores han asegurado que la situación actual de Tubos Reunidos no responde «a una deuda sobrevenida ni a una crisis repentina e imprevisible».

A su juicio, es el resultado de una serie de decisiones empresariales «adoptadas bajo el paraguas de un apoyo público excepcional», acompañado «además de compromisos explícitos e implícitos de mantenimiento de la actividad industrial y del empleo».

El comité ha afirmado que son decisiones que, «una y otra vez, se han tomado a espaldas de la clase trabajadora, que ha sido precisamente quien ha sostenido esta actividad industrial durante años».

Según han explicado, son decisiones que vienen desde el año 2008, donde por aquel entonces, «pidieron un crédito de 170 millones de euros y la deuda ascendió la misma cantidad».

POSICIÓN «CLARA Y FIRME»

Por todo ello, el comité ha indicado que su posición es «clara y firme» y quieren lanzar «mensajes claros». En primer lugar, ha advertido de que no aceptan el ERE «ni la destrucción de empleo ni en Amurrio ni en Trapagaran».

Asimismo, ha exigido «la total responsabilidad» de la empresa y de las instituciones que han sido «parte activa de todo este proceso», desde el momento en que «decidieron inyectar dinero público en Tubos Reunidos y desde el momento en el que reconocen que es una empresa estratégica para Euskal Herria».

El comité ha reclamado a la empresa que «retire cualquier planteamiento de ERE» y a las instituciones que «dejen de limitarse a hablar de seguimiento o de preocupación».

«No necesitamos declaraciones, necesitamos implicación real, la misma implicación que demostraron a la hora de conceder ayudas públicas. Hoy les exigimos que estén a la altura y que actúen para evitar cualquier destrucción de empleo y cualquier deterioro de las condiciones laborales en nuestra comarca», ha remarcado.

Por último, desde el comité de empresa de Tubos Reunidos han hecho un llamamiento «a la activación de la lucha, tanto de la plantilla de Tubos Reunidos como del conjunto de la comarca».

«Una vez más nos toca responder. Nos toca responder ante otro ataque, y tenemos muy claro que no vamos a permitir que quienes siempre se posicionan en contra de la clase trabajadora lo vuelvan a hacer», han añadido.

Por ello, han recordado que los días 9 y 13 de febrero ha convocado dos jornadas de huelga, la primera con motivo de la comunicación del detalle del ERE y la segunda coincidiendo con las reuniones que tienen previsto con el Gobierno vasco y la Diputación de Álava en Vitoria.

El 9 de febrero han convocado una concentración, de siete a diez de la mañana, en la zona del Puente en las inmediaciones de la planta de Amurrio y frente a las oficinas de la empresa a partir de las diez y hasta que acabe la reunión con la compañía. Además, el 13 de febrero se movilizarán, de nueve a once de la mañana, en la sede del Gobierno vasco.

El comité ha advertido de que, si la situación continúa por este camino, en las próximas semanas activarán «más días de huelga y nuevas movilizaciones para hacer frente a esta decisión».

«Exigimos, por tanto, que esta medida se paralice de inmediato y que no se ejecute ningún ERE ni ningún plan de destrucción de empleo en Tubos Reunidos», ha concluido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Iberia Club lanza la cuenta familiar para agrupar Avios y compartir viajes
Podemos anuncia que votará a favor del escudo social pese a criticar «la chapuza y error garrafal» del Gobierno

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios