China afirma que trabaja con Filipinas en una «hoja de ruta» para un diálogo sobre aguas en disputa
Las autoridades de China han afirmado este jueves que están trabajando con el Gobierno de Filipinas para trazar una «hoja de ruta» que permita abrir conversaciones en el futuro sobre las aguas en disputa del mar de China Meridional, donde ambos países protagonizan a menudo encontronazos.
El embajador chino en Filipinas, Jing Quan, ha indicado que Pekín y Manila están tratando de abordar el asunto de cara a una nueva ronda de diálogo para tratar de poner fin a la tensión existente en la zona y acabar con la larga disputa, según recoge la Embajada de China en un comunicado.
En este sentido, ha apuntado a que esta cuestión constituye «únicamente una parte de las relaciones entre China y Filipinas», al tiempo que ha destacado que los dos países «Tienen la capacidad y la sabiduría para hallar fórmulas que les permitan gestionar sus diferencias».
«Las partes han alcanzado un consenso prelimiar para trazar una hoja de ruta para el diálogo», ha afirmado Jing, que ha recalcado que China está «comprometida» con las negociaciones abiertas en el seno de la Asociación de Estados del Sudeste Asiático (ASEAN) para fijar un «código de conducta» para el mar de China Meridional.
Está previsto que la próxima ronda de conversaciones tenga lugar en el primer cuatrimestre de este año, en lo que Jing ha descrito algo cada vez «más frecuente e intenso» dado que Manila y Pekín buscan «lograr un acuerdo al respecto antes de que acabe el año».
Además, ha hecho hincapié en que un acuerdo «sería muy útil para la estabilidad regional y las relaciones entre las partes» y ha asegurado que no existe la necesidad de que Manila «elija un bando» en lo referente a Estados Unidos. «Puede mantener relaciones con ambos», ha sostenido.
El mar de China Meridional, que limita con China y varios países del Sudeste Asiático, incluyendo Filipinas, ha sido una fuente de tensiones geopolíticas durante décadas, con innumerables reivindicaciones territoriales marítimas superpuestas.
Las aguas en disputa están atravesadas por rutas marítimas vitales para el comercio mundial, y sus fondos marinos podrían contener reservas de petróleo y gas. Pekín ha tomado medidas reiteradas contra los buques filipinos, a los que acusa de entrar en aguas que reclama como suyas.



