CCOO advierte que las personas con más de dos años en paro han crecido un 44,7% en dos años en Cantabria
Comisiones Obreras de Cantabria ha destacado los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre de 2024 sobre población ocupada y asalariada, pero ha advertido del incremento del paro en 3.000 personas en el último año, y de que el desempleo de más de dos años ha crecido un 44,74% en dos años, hasta las 1.700 personas.
En un comunicado, la secretaria de Empleo de CCOO de Cantabria, Laura Lombilla, ha señalado que, aunque la evolución, en líneas generales, es «positiva» respecto al número de personas ocupadas y asalariadas frente a los últimos años, el sindicato teme «un retroceso» de la situación laboral por el aumento del paro que muestran los datos, «sobre todo si tenemos en cuenta la delicada situación de las personas que llevan más de dos años en desempleo», dado que «este colectivo es el que sufre más dificultades de inserción y su situación se está cronificando».
Sin embargo, la comparativa respecto a los del tercer trimestre, que es el que tradicionalmente vierte mejores datos al coincidir con la temporada estival, arroja «aún peores resultados» puesto que el número de asalariados ha descendido en 12.500 personas, de los que 7.600 son hombres y 5.000 mujeres.
En este sentido, la secretaria de Empleo ha expresado la preocupación del sindicato, que teme que el primer trimestre del año «continúe con altibajos, sobre todo por la excesiva dependencia del sector servicios para la creación de empleo, que pone de relieve la necesidad de desestacionalizar el turismo para eliminar los vaivenes del mercado de trabajo».
Por otra parte, sobre el tipo de jornada, Lombilla ha calificado de «muy preocupante» el descenso que se ha producido en las jornadas a tiempo completo, con 14.000 personas que dejaron de trabajar en esta modalidad en el último trimestre en Cantabria frente al aumento de 4.400 jornadas a tiempo parcial.
Para concluir, ha reivindicado que la reducción legal de la jornada «es una necesidad real que puede coadyuvar a una mayor creación de empleo y mejorará la calidad de vida de las personas trabajadoras, redistribuyendo los beneficios económicos del incremento de la productividad y abordando la complejidad social y económica que rodea la jornada laboral».