Bruselas pide endurecer el registro de drones y más innovación y cooperación a 27 frente a las amenazas
Busca atraer inversión para crear una industria real en torno a los drones y pide un sello de fiabilidad para equipos seguros
BRUSELAS, 11
La Comisión Europea ha presentado este miércoles un paquete de ideas para reforzar la capacidad de vigilancia y reacción de la Unión Europea frente al riesgo de incursiones de drones como los rusos detectados a final de año en varias regiones del espacio común; un plan de acción aún por desarrollar pero que apunta a un registro más estricto de los aparatos, una mayor cooperación en el control entre Estados miembro y la necesidad de atraer inversión e innovación para contar con un mercado real europeo en el sector.
«Una amenaza contra un Estado miembro es una amenaza para todos», ha avisado la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Seguridad Tecnológica, la conservadora Henna Virkkunen, en una rueda de prensa en Estrasburgo (Francia), acompañada de los comisarios de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, y de Interior, Magnus Brunner.
Virkkunen ha advertido de que los últimos episodios de incursiones demuestran que «cualquier cosa puede ser usado como arma contra nosotros», por lo que los medios antidrones de que se dispongan en la UE serán «componentes centrales» para la defensa de Europa y la seguridad de infraestructuras críticas.
«En el contexto geopolítico actual, Europa debe desarrollar soluciones locales para mejorar su seguridad colectiva. Contamos con el talento, la tecnología y la capacidad industrial para proteger nuestros activos», ha expuesto la vicepresidenta comunitaria.
Entre las claves del plan de acción, cuyas propuestas no cuentan por el momento con financiación concreta y deben ser aún discutidas con los Estados miembro, Bruselas apunta por endurecer el registro de drones que operan en la Unión Europea, para asegurar que «ningún aparato por encima de los 100 gramos pueda despegar si no está registrado».
El comisario de Transportes ha negado que este cambio suponga introducir nuevas obligaciones para el uso de drones, sino que se trata de aclarar criterios que hasta ahora creaban «confusión» y llevaba a que usuarios con obligación de registrar sus equipos no lo hicieran por pensar que estaban exentos. «El criterio pasará a ser el peso y nada más», ha zanjado Tzitzikostas.
En todo caso, el comisario ha querido advertir de que aunque los ataques maliciosos existen y preocupan, los drones también son una oportunidad y aportan «beneficios tangibles» en áreas como la protección de infraestructuras, la vigilancia de puertos o la identificación de «brechas de seguridad».
«Usados correctamente, los drones son seguros», ha defendido Tzitzikostas, para adelantar que espera presentar antes de que acabe el año una propuesta concreta para la creación de un sello que certifique los equipos «fiables».
Otra iniciativa puesta sobre la mesa por Bruselas trata de impulsar el desarrollo de sistemas europeos de mando y control gestionados por Inteligencia Artificial (IA) y apoya la creación de «equipos de respuesta rápida» para reaccionar de manera coordinada ante emergencias y potenciar la «solidaridad» entre Estados miembro en caso de riesgo.
Aunque la responsabilidad primera de tomar medidas ante las amenazas por drones recae sobre los países miembro, el Ejecutivo comunitario considera que puede aportar valor apoyando los esfuerzos con una mejor coordinación, por lo que planea también lanzar una convocatoria de interés a los países que quieran unir fuerzas de cara a licitaciones públicas y al despliegue de sistemas antidrones.
También pide valorar el uso de tecnologías como las redes de 5G para «aprovechar» su despliegue en suelo europeo para poder realizar un «seguimiento preciso y en tiempo real» de los drones que transiten el espacio europeo; al tiempo que evoca la necesidad de proporcionar a la agencia europea de guardas y costas (Frontex) los drones y tecnología necesaria para vigilar la frontera exterior.
Ante la necesidad de avanzar en el desarrollo tecnológico y el rápido aumento de la producción industrial para contar con mercado europeo en el sector, los servicios comunitarios plantean, por ejemplo, coordinar la actividad industrial civil y militar para atraer inversiones y fomentar la innovación e interoperabilidad.
Además, defienden la necesidad de reforzar la capacidad de poner a prueba los servicios antidrones desde un «nuevo Centro de Excelencia Antidrones de la UE» –que Virkkunen ha precisado después que será una mejora de un centro ya existente– y desarrollar de un sistema de certificación para los sistemas de antidrones.



