Banca March apuesta por la renta variable ante un ciclo impulsado por la inversión en tecnología e IA
Adopta una posición prudente con la renta fija, que ve menos atractiva que las bolsas
Banca March seguirá apostando por la renta variable en 2026, preferiblemente estadounidense, ante la prolongación del ciclo expansivo bursátil que va a estar sostenido, principalmente, por las inversiones, en especial, en tecnología e inteligencia artificial (IA).
En líneas generales, la entidad reconoce que 2026 ha comenzado con un «elevado nivel de incertidumbre», pero que cuenta con «fortalezas más que suficientes» para sostener el ciclo económico. Anticipa un crecimiento global del 3,3% para 2026 y que esa inversión sea el principal motor de la actividad durante el nuevo lustro, aportando «por sí sola» cerca de un tercio del avance del PIB Mundial.
Así lo ha expuesto el director de Estrategia y Asesoramiento de Banca March, Joan Bonet, durante la presentación de perspectivas para el primer trimestre de 2026 que la entidad ha organizado este jueves.
En este contexto, Bonet cree que el ciclo alcista de la bolsa va a continuar y que es «pronto» para anticipar su fin. Ha explicado que, pese a que el S&P 500 haya alcanzado los 7.000 puntos, su máximo histórico, su revalorización en este ciclo ha sido del 95%.
«Cuando se observa el contexto histórico, la mediana de un ciclo expansivo bursátil es del 108%. Es decir, que si se considera un ciclo típico bursátil, al mercado le quedarían más de 10 puntos por subir. Y si se mira el promedio histórico, la subida no es del 108%, sino del 184%», ha trasladado en concreto.
Así la entidad cree que este potencial adicional para la renta variable va a estar respaldado por un crecimiento «saludable» de los beneficios y una política monetaria más laxa y, para 2026, espera una mayor participación de sectores y empresas en las subidas de los índices, frente a la concentración de las alzas en un número reducido de compañías, como ha sido el caso en el pasado.
Estados Unidos continúa siendo la región preferida para Banca March por su «ventaja estructural y liderazgo tecnológico». Dentro del mercado, Bonet ha destacado el potencial de las small caps , que presentan un «crecimiento de beneficios diferencial y valoraciones atractivas».
En Europa, Alemania se posiciona como la principal oportunidad relativa para la entidad gracias el aumento de gasto público previsto, mientras que en las economías emergentes, destaca India como apuesta estructural y China, aunque principalmente en el sector tecnológico.
Por sectores, la entidad insiste en su preferencia por tecnología, impulsada por la inteligencia artificial (IA). Esta será, además, una fuerza transformadora, por lo que consideran que hay oportunidades adicionales en infraestructuras, especialmente aquellas ligadas al abastecimiento de energía eléctrica y otros desarrollos necesarios para el despliegue de esta tecnología.
Unos factores que actuarán como catalizadores del crecimiento en las infraestructuras cotizadas, que presenta unas valoraciones atractivas y una elevada resiliencia en periodos de elevada volatilidad bursátil.
NO VE BURBUJA EN LA IA
Al respecto, Bonet se ha negado a hablar de burbuja en el sector de la IA. Por un lado, ha puesto en relación las inversiones en inteligencia artificial (IA) con las que se han producido en siglos anteriores, señalando que el gasto actual es un poco más elevado que el que se hizo con el ferrocarril en el XIX medidos en términos de PIB.
Igualmente, ha resaltado que las actuales inversiones se están acometiendo, fundamentalmente, con el dinero que las propias empresas generan o, en algunos casos, con muy poca deuda. Así, ha reconocido que puede haber errores y que, como en toda transformación, habrá «perdedores». «Pero si ocurre lo peor, que es que el dinero no valga para nada, lo habrán gastado de la caja que tenían. Por lo menos, a diferencia del pasado, no tienen deuda», ha agregado.
A renglón seguido, Bonet ha señalado que otro sector entre sus favoritos es defensa, que constituye una necesidad estratégica global y seguirá recibiendo un fuerte incremento de la inversión, así como el sector de la salud, que tiene un crecimiento de beneficios «predecible», menor incertidumbre regulatoria, y que, sobre todo, cotiza actualmente con un «descuento de valoración histórico».
RENTA FIJA
Por otra parte, Banca March ha adoptado este año una visión «más prudente» sobre la renta fija. Tras la rebaja del precio del dinero y la fuerte compresión de los diferenciales de crédito, las rentabilidades esperadas (las TIR) de partida se sitúan ahora en niveles «menos atractivos» que los vistos a comienzo del año pasado.
«Un factor que, teniendo en cuenta los niveles de inflación, conllevará a que la liquidez no será capaz de batir la inflación y también que la rentabilidad real prevista para la renta fija sea ahora menos atractiva», señala.
Así, la entidad, que prevé que el PIB global avance un 3,3% en 2026, se muestra cauta con la duración, ya que considera que la prima por plazo actual no remunera adecuadamente las previstas mayores emisiones de deuda pública para financiar los estímulos fiscales y, por ello, podrían producirse «episodios de tensionamiento» de los tramos más largos.
Por segmentos, Banca March muestra una clara preferencia por el crédito de mayor calidad frente a los bonos soberanos y, además, favorece la búsqueda de carry a través de la deuda emergente.
En este entorno que cree menos favorable para la renta fija, Banca March destaca el papel de los activos alternativos, tanto líquidos como ilíquidos, como «fuente de diversificación y rentabilidad adicional» en sus carteras.



