ATA estima que los autónomos se ahorrarían 500 millones de euros anuales con el sistema de IVA franquiciado
El coste para las arcas del Estado se situaría en una horquilla de entre 625 y 650 millones de euros anuales
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) estima que en España aproximadamente 770.000 trabajadores autónomos podrían acogerse al IVA franquiciado y calcula que, de poder acceder a este sistema, se beneficiarían de un ahorro anual estimado en más de 500 millones de euros.
ATA ha publicado este miércoles un informe que tiene por objeto analizar y cuantificar las consecuencias negativas que la no implementación del régimen de franquicia del IVA (o IVA franquiciado) está ocasionando al colectivo de trabajadores autónomos en España.
Según la organización que dirige Lorenzo Amor, la ausencia de este régimen en España genera una notable desventaja competitiva frente a homólogos europeos que se benefician de este ahorro, como pueden ser los franceses o italianos.
En este contexto, ATA ha calculado que la exención de presentar declaraciones periódicas de IVA y de llevar una contabilidad específica para este impuesto (software, costes de asesoría, etc.) supondría un ahorro directo estimado en 25 euros mensuales, lo que equivale a 300 euros anuales por autónomo.
Además, se estima que un autónomo dedica una media de dos horas mensuales a tareas administrativas relacionadas con el IVA (recopilación de facturas, tickets, preparación de liquidaciones, envío o visita a la gestoría…). Valorando este tiempo a un coste conservador de 15 euros/hora, el ahorro anual sería de 360 euros. Ello supone un ahorro individual total de 660 euros anuales.
Extrapolando esta cifra al colectivo de 770.000 autónomos potencialmente beneficiarios, el perjuicio económico directo asciende a 508.200.000 euros anuales.
ESTIMACIÓN DEL COSTE PARA LAS ARCAS PÚBLICAS
El Gabinete de Estudios de ATA ha proyectado que el coste para las arcas del Estado a nivel nacional se situaría en una horquilla de entre 625 y 650 millones de euros anuales.
Esta estimación se basa en el cálculo de que unos 770.000 autónomos se acogerían al sistema, al cumplir los dos requisitos principales: tener ingresos inferiores a 85.000 euros y no tener un volumen de IVA soportado que haga más ventajoso permanecer en el régimen general.
Para ATA, la implementación del IVA franquiciado no es solo una cuestión de cumplimiento con la normativa europea, sino una medida de justicia fiscal y de apoyo estructural a un pilar fundamental de nuestra economía.
«La omisión legislativa del Estado español genera un perjuicio de tracto sucesivo, materializado en una pérdida económica que se reitera y consolida año tras año mientras persista la demora en la adopción del régimen de franquicia», concluye el informe.


