Lazard señala que el mayor reto y oportunidad de Europa es el aumento de inversión en la industria de defensa
Advierte de que el conflicto entre Trump y la FED pone en tela de juicio la independencia del organismo
MADRID, 28
El jefe de estrategia de Lazard, Ronald Temple, ha señalado este jueves en un encuentro con los medios que el mayor reto y a la vez oportunidad de Europa es el aumento de inversión en la industria de defensa.
«Europa necesita tener su propio ejército y fuerza de defensa para poder proteger su territorio cuando se trata de negociaciones y otras discusiones sobre temas como Groenlandia, la OTAN o los aranceles», ha advertido Temple, dejando entrever que, a su juicio, sería más eficiente apostar por un solo ejército europeo con bases en los distintos países que por decenas de distintos ejércitos.
En este sentido, el experto en temas macroeconómicos y geopolíticos ha manifestado que cree que la mayoría de los gobiernos europeos, aunque no todos, han captado el mensaje de que la inversión en defensa es «crítica» para el futuro crecimiento y seguridad del Viejo Continente.
«Alemania es obviamente la que ha hecho una apuesta más agresiva por invertir en infraestructuras de defensa y en defensa directamente», ha expresado Temple, explicando que esa decisión también se debe a su menor nivel de endeudamiento y déficit que otros países como España o Italia.
POSITIVO EN CUANTO A LAS PERSPECTIVAS PARA LA EUROZONA
Por otra parte, el directivo se ha mostrado optimista en cuanto a las perspectivas para la eurozona, ya que ve un «mercado laboral fuerte, una inflación bajo control y una mejora de la confianza de los consumidores». No obstante, ha indicado que otro reto de Europa es bajar el coste de su energía, ya que a pesar de la bajada del precio en los últimos años, la energía en Estados Unidos (EEUU) sigue siendo más barata.
Una realidad que ha calificado como «frustrante», ya que Europa ha sido «más agresiva en el tratamiento de la crisis climática y la transición energética». «Así que creo que ese es un desafío para Europa, como lo es la competencia de China», ha añadido.
Terminando con el tema del continente europeo, Temple ha valorado el proyecto del euro digital que el Banco Central Europeo (BCE) está llevando a cabo, ya que, según su punto de vista, sería una forma de atraer más capital y se alzaría como un valor seguro donde guardar el dinero. Al respecto, ha comentado que EEUU también está trabajando en la idea de desarrollar una divisa digital, aunque sin tener a la Reserva Federal (Fed) en cuenta, lo que ve como «más arriesgado».
IMPORTANCIA DE QUIÉN RELEVE A POWELL
Por otra parte, el ejecutivo ha abordado el conflicto entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la Fed, con la Casa Blanca impulsando investigaciones sobre el presidente de la entidad, Jerome Powell, y amenazando la autonomía del banco central. «Creo que la independencia de la Fed es uno de los riesgos más prominentes para el mercado», ha destacado, enfatizando asimismo la importancia de quién releve a Powell y, sobre todo, si es realmente independiente de Trump o no.
Al hilo, Temple ha declarado que aunque Trump nombre como presidente de la institución a alguien a considerado «independiente, le preocupa que la percepción de la independencia de la Fed ya haya cambiado». «El hecho de que Trump hable tanto sobre qué política monetaria se debería seguir hace difícil que los inversores confíen en que la Fed tome decisiones monetarias basadas en datos y no por presión política», ha relatado.
Asimismo, el directivo de Lazard ha aprovechado la ocasión para realizar un análisis de las perspectivas geopolíticas, económicas y de mercados para 2026, frente a lo que ha pronosticado un escenario de crecimiento global moderado en 2026, con desaceleración en EEUU y China y un mejor comportamiento de la zona euro y Japón.
Igualmente, Temple ha abordado el posible fin del excepcionalismo estadounidense y el impacto de los aranceles, así como las tensiones entre inflación y empleo. Por último, ha puesto el foco en las oportunidades fuera de EEUU, especialmente en Europa, Japón y mercados emergentes como Corea o Colombia, así como en el papel del oro, una «alternativa al debilitamiento del dólar», en un entorno de mayor incertidumbre.



