Colombia rechaza la medida «desproporcionada» de Ecuador de encarecer en más de un 900% transporte de crudo
El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, ha expresado su rechazo a la decisión adoptada por Ecuador de incrementar en más de un 900% la tarifa de transporte de petróleo colombiano a través del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), al pasar de un coste de 2,5 dólares por barril a más de 30 dólares por barril para usuarios extranjeros, por ser «desproporcionada».
«Esta decisión del Gobierno ecuatoriano es una nueva agresión al pueblo. Ahora elevan unilateral y arbitrariamente el precio del transporte de crudo por uno de sus oleoductos violando, nuevamente, compromisos previamente adquiridos, como el acuerdo del 13 de febrero de 2011. Afectando principalmente a pequeños productores de crudo», afirmó Palma en un comunicado.
El encarecimiento del transporte de crudo colombiano se produce, además, en un contexto de caída del coste internacional de esta materia prima, algo que reduce «sustancialmente» los márgenes de rentabilidad y expone a las empresas a «pérdidas significativas, cierres operativos y suspensión de producción, con impactos directos sobre el empleo y la economía regional».
El Gobierno colombiano considera que la decisión de Ecuador «desconoce el espíritu del acuerdo binacional» para promover y facilitar el transporte y exportación de hidrocarburos entre países miembros de la Comunidad Andina.
Propusimos diálogo, pero nos responden con agresiones, basadas en excusas. Estábamos a punto de iniciar conversaciones y las cancelaron para volver a agredir. Confiamos en que la diplomacia y el diálogo franco sirvan para retornar a la normalidad en beneficio de nuestros pueblos», agregó el titular de Minas y Energía colombiano.
Ecuador subió un 900% la tarifa de transporte de petróleo colombiano en reciprocidad por la decisión de Colombia de suspender la venta de energía hacia este país. Esta última medida se implementó, a su vez, como respuesta a la «tasa de seguridad» de Ecuador del 30% a las importaciones colombianas ante la falta de «acciones firmes» para enfrentar el narcotráfico.



