El inicio de vendimia en DOCa Rioja confirma merma «histórica» en producción de uva y «mayor» de la esperada
El alivio térmico tras la ola de calor llega justo cuando comienza la recogida de la uva y facilita maduración y tarea
LOGROÑO, 18
El inicio de la vendimia en la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja ha constatado «que hay bastantes menos kilos» que otros años. Una merma, «histórica» y «mayor» de lo que esperaba, ha asegurado el gerente de la Cooperativa de Aldeanueva de Ebro, Abel Torres.
Tradicionalmente la más adelantada, la cooperativa ha madrugado, en la mañana de este lunes, y a las seis de la mañana estaban recogiendo uva. Por ahora, sólo tempranillo blanco, aunque a lo largo de la semana continuarán con verdejo, viura e, incluso, esta misma semana tinto.
«Vamos a acelerar un poco, porque vemos que las graduaciones alcohólicas son 0,5 ó 0,6, más de lo que esperábamos, normal por el calor», ha indicado.
Las primeras impresiones tras el primer día de vendimia son que «hay muy poca uva, la merma va a ser histórica», seguramente, ha creído Torres en declaraciones a Europa Press, mayor que la prevista, que se había esperado en entre un quince y un veinte por ciento.
«Pero la calidad está», ha añadido. Por tanto, se ha mostrado contento e ilusionado» y se ha aventurado, aún reconociendo que es pronto, a esperar «una cosecha de extrema calidad».
La uva, ha dicho el gerente de esta cooperativa «está muy sana», incluso ha hablado de que «la calidad que está viniendo es espectacular», y es que «estos últimos días no ha llovido y se nota muchísimo».
Hoy se han recogido 220.000 kilos de tempranillo blanco y se ha hecho, por suerte, en el primer día de alivio térmico tras la ola de calor que ha asolado La Rioja y le ha llevado hasta un aviso rojo con máximas de hasta 42 grados.
«Muchísimo mejor, porque hay que enfriar mucho menos las uvas cuando llegan a bodega y va a madurar de forma más lenta, que es lo que queremos», ha relatado.
Máximas de 30 grados y mínimas que bajan de los 20 es lo que hace que se genere azúcar por el día y por la noche refresque la hoja. Sin embargo, lo que ha ocurrido durante la ola de calor es que la planta sufre y se deshidrata el fruto.
Aliviados, por tanto, con la bajada de temperaturas, lo que les hace poder tener horarios de vendimia mayores; y aliviadas, también, las plantas. «Las plantas no se pueden proteger, nosotros podemos ponernos una visera pero las plantas no se pueden proteger», ha afirmado.



