El Congreso conmemora las manifestaciones por la democracia tras el 23-F como grito «unánime de democracia y libertad»
El Congreso ha conmemorado este jueves las multitudinarias manifestaciones por la democracia tras el golpe de Estado del 23-F como un grito «unánime de democracia y libertad» de la sociedad, una celebración que coincide con la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del inicio de los trámites para declararlas Lugar Inmaterial de Memoria Democrática.
En el acto, que se enmarca en el programa de actividades de los 50 años de España en Libertad impulsado por el Gobierno con motivo del aniversario de la muerte de Francisco Franco, han estado presentes el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Victor Torres; la vicesecretaria segunda de la Mesa del Congreso, la también socialista Isaura Leal; y la periodista de televisión Rosa María Mateo, que fue la encargada de leer el manifiesto que se leyó en aquellas manifestaciones y que hoy ha vuelto a leerlo en el Congreso.
HAY QUE APRENDER DE ESTO
El titular de Memoria ha reivindicado estas manifestaciones como el grito de una sociedad que «no quería volver a los años oscuros del totalitarismo». «Los españoles salieron a la calle a defender la libertad y a decir claramente que querían luz y no oscuridad», ha defendido.
Por ello, ha hecho un llamamiento a defender esa libertad y a «preservarla» porque considera que todavía queda «mucho que hacer» y cree que quizás «habría que aprender hoy algo de aquello», donde todos los partidos políticos consiguieron ponerse de acuerdo por una misma causa.
De su parte, Rosa María Mateo ha recordado el «miedo» con el que se vivió el golpe de Estado desde los medios y cómo pasaron la noche en televisión española informando y a la espera de que pudiesen salir los primeros diputados de la Cámara Baja.
Asimismo, ha rememorado cómo le contactaron desde el PSOE para leer el manifiesto en la manifestación que estaban preparando y cómo todos los grupos políticos fueron capaces de «consensuar cada palabra» de ese texto que, según ha dicho, fue un «grito unánime de democracia y libertad».
También la socialista Isaura Leal ha reivindicado las manifestaciones como un momento en el que «nada hizo callar los gritos de libertad» y donde «la defensa de la democracia como un lenguaje común prevaleció sobre aquella peligrosa nostalgia».