PP y Vox se ausentan en el primer homenaje del Congreso a las victimas del franquismo
El PP y Vox se han ausentado este lunes del primer homenaje oficial organizado por el Congreso a las víctimas de la dictadura franquista, un acto que, según la presidenta de la Cámara, la socialista Francina Armengol, a partir de ahora debe ser una cita «ineludible».
Este acto de homenaje, aprobado en la Mesa del Congreso con el voto en contra del PP, busca seguir lo establecido en la Ley de Memoria Democrática para recordar a las víctimas de la guerra y la dictadura franquista.
Iba a celebrarse el pasado 31 de octubre, porque ese día de 1978 se aprobó la Constitución en sendas sesiones plenarias del Congreso y del Senado y en el mismo día de 2007 se aprobó la Ley de Memoria Histórica, pero la convocatoria se anuló a última hora por la tragedia de la DANA que el día anterior había asolado especialmente la provincia de Valencia.
A la ceremonia han acudido los portavoces del PSOE, Patxi Lopez; de Sumar, Verónica Martínez Barbero; de Bildu, Mertxe Aizpurua; del PNV, Aitor Esteban, y el adjunto de ERC, Francesc Marc Álvaro, pero han declinado asistir los representantes del PP y de Vox. También han estado los ministros de Política Territorial y Memoria, Ángel Víctor Torres, y de Cultura, Ernest Urtasun, así como la exministra Dolores Delgado, cuyo nombramiento como fiscal especializado en memoria fue anulado por el Tribunal Supremo.
NO SE PUEDE «ENTERRAR LA VERDAD»
Al presentar el acto, Armengol ha subrayado que «la sociedad española tiene un deber de reparación y tiene también un derecho de reparación», y ha remarcado que «el Congreso es un lugar para la verdad,» y que «conmemorar este día aquí ha de ser de obligado cumplimiento, porque no solo es un acto de memoria, sino que también es un acto de convivencia».
A su juicio, «ningún Estado democrático puede permitirse enterrar la verdad y construir una sociedad libre sobre violaciones de derechos humanos, sobre la ausencia de tantos exiliados, sobre el olvido y la mentira» y ha llamado a «blindarse» frente a quienes buscan derogar las leyes autonómicas de memoria.
«Sería una vulneración del derecho internacional, además de un portazo en la cara al dolor de tantísimas víctimas –ha avisado–. Este país ya caminó el camino del odio, pero ya sabemos que con el odio a cuestas no se legisla para avanzar, no se protegen ni se garantizan derechos».