Un estudio identifica las células que miden la defensa del organismo contra las infecciones por estafilococos

Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins (JHUSOM) de Estados Unidos ha identificado las células que miden la defensa del organismo contra las infecciones desarrolladas por Staphylococcus Aureus .

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America , ha sido desarrollado en ratones con el objetivo de observar como el sistema inmunológico de estos se moviliza para luchar contra los estafilococos.

Estas bacterias, resistentes a la meticilina, puede “causar infecciones cutáneas y, a largo plazo, propagarse por todo el cuerpo causando infecciones invasivas como sepsis o, en los casos más extremos, la muerte”. Estos estafilococos son cada vez más resistentes a los antibióticos, lo que dificulta su tratamiento. Así, Lloyd Miller, profesor de dermatología en la JHUSOM, ha señalado que este tipo de gérmenes se están convirtiendo en uno de los “principales” problemas de salud.

En las personas sanas las defensas inmunes naturales del cuerpo típicamente mantienen infecciones de este tipo en la piel y los antibióticos pueden ayudar a tratarlas correctamente. Sin embargo, los pacientes inmunodeprimidos presentan mayor dificultad para combatir estas bacterias.

En este sentido, el equipo de Miller está trabajando para entender el mecanismo de defensa del organismo frente a esta bacteria para desarrollar posteriormente tratamientos inmunes alternativos que bien se puedan combinar con antibióticos o que eliminen su uso completamente.

En estudio anterior, se concluyó que la proteína de citocina IL-17 es “fundamental” para la defensa del organismo frente a este tipo de infecciones. No obstante, el equipo no había conocido qué tipo de célula T produce la proteína de citocina IL-17 o cual de sus dos variantes desempeñaba la acción de defensa. Por ello, en colaboración con el National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos, inyectaron Staphylococcus Aureus en unos ratones diseñados por este centro que brillaban de un determinado color en función de la variante de IL-17. De este modo, aquellos infectados brillaban en verde y rojo, lo que concluyó que ambas ramas estaban involucrados en la respuesta inmune frente a estas bacterias.

Para conocer qué tipo de célula T desarrolla esta proteína el equipo bloqueó las células T de los ganglios linfáticos y trató a los ratones con fingolimod . Tras esta inyección los investigadores vieron que los ratones no brillaban, lo que concluyó que el IL-17 visto en el sitio de la infección fue desarrollado por células T que habían migrado de los ganglios linfáticos.

A continuación, los investigadores extrajeron células de los ganglios linfáticos y el sitio donde se había causado la infección, tanto antes como después de infectar a los ratones con estas bacterias. Después etiquetaron estas células por colores en función de las proteínas. Así, pudieron observar que tras infectar a los ratones la célula T gamma/delta se expandió notablemente.

Posteriormente, el equipo determinó las secuencias genéticas de los receptores de estas células en los ganglios linfácticos. En este punto descubrieron que sólo un tipo de clon de células T gamma/delta se expandió con el receptor V gamma 6/Vdelta 4. “Este clon de una sola célula gamma/delta T está mediando la respuesta de protección IL-17 en los ratones”, ha destacado Miller.

Por último el experto ha concluido que este procedimiento no se ha probado de manera exacta en los humanos, lo que “nos anima a que podamos encontrar algo similar, por lo que podríamos estar bien encaminados para el desarrollo de nuevas terapias basadas en células T contra Staphylococcus Aureus”.

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