Sonae Sierra y la Fundación Aprender a Mirar lanzan una campaña sobre los riesgos del abuso de los teléfonos móviles

Sonae Sierra y la Fundación Aprender a Mirar, que tiene por objeto la defensa de los derechos del consumidor audiovisual, en especial del consumidor menor de edad, han lanzado una campaña Mi vida es tuya para concienciar a padres y jóvenes sobre los riesgos de abusar de los teléfonos móviles, que puede llevar a problemas como el acoso o el fracaso escolar.

El miembro adjunto a la Dirección General de la Fundación Aprender a Mirar, Domingo Malmierca, pone de relieve la importancia que juega la educación en estos casos, y afirma que todos los agentes del sistema deben “conocer y enseñar, cada vez con mayor urgencia, las mejores formas de usar bien las pantallas, la necesidad de poner límites concretos al tiempo de uso, y debemos estar especialmente atentos al pensamiento crítico de los hijos, para que dominen su autocontrol”.

Mi vida es tuya se activará en los Centros Comerciales que gestiona la compañía en España: Luz del Tajo (Toledo), Valle Real (Camargo – Cantabria), Plaza Mayor (Málaga), Max Center (Barakaldo-Bizkaia), GranCasa (Zaragoza), y Área Sur (Jerez de la Frontera). Desde Sonae Sierra aseguran que con esta iniciativa buscan “hacer hincapié en un colectivo vulnerable como es el de los adolescentes, y exponer una problemática que puede parecer inofensiva, e incluso pasar desapercibida, pero que realmente puede acarrear consecuencias graves en los más jóvenes”.

Dentro de la campaña se ha desarrollado una pieza audiovisual que busca impactar para lograr la identificación con el problema. Esta muestra un joven que vive una situación de aislamiento con respecto a su entorno debido a su obsesión por el móvil. El título de la pieza va acompañado del lema Algunas relaciones van demasiado lejos , pues se pretende reflejar la relación de dependencia que se crea en ocasiones con respecto a la tecnología.

Desde Sonae Sierra han querido destacar los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que explica que se trata de “trastornos del comportamiento persistentes o recurrentes que pueden provocar un deterioro significativo a nivel personal y familiar, principalmente en lo que se refiere a los videojuegos y la ciberludopatía”.

En este sentido, en lo que concierne a los dispositivos móviles, se ha detectado en los últimos años una situación de “dependencia” e incluso trastornos derivados de su uso compulsivo, repetitivo y prolongado, con una incapacidad para controlar o interrumpir su consumo y con consecuencias sobre la salud, la vida social, familiar, escolar o laboral. La persona con este problema presenta síntomas de estrés, vive con la necesidad de estar siempre conectada y experimenta disminución de la concentración, e incremento de la impaciencia e irritación.

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