Ruanda conmemora el 26º aniversario del genocidio de 1994 con actos limitados a causa del coronavirus

MADRID, 7

Ruanda ha conmemorado este martes el 26º aniversario del genocidio de 1994 con una serie de actos limitados a causa de las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

El país acoge habitualmente actos en la capital, Kigali, y la práctica totalidad de las localidades del país, si bien en esta ocasión han estado limitados a un discurso del presidente, Paul Kagame, tras su visita al Memorial del Genocidio junto a su esposa y una pequeña delegación.

En su discurso, el mandatario ha destacado que «es muy difícil expresar lo que está en los corazones y mentes» de la población en el aniversario del genocidio, que ha descrito como «especialmente desafiantes» por «no poder estar juntos físicamente para confortar a los demás» a causa del coronavirus.

«Los ruandeses están acostumbrados a unirse con solidaridad y fuerza colectiva. Lo hacemos a través de nuestras ceremonias nacionales y actividades como la Marcha para Recordar, la Vigilia Nocturna y las discusiones de grupo en nuestras comunidades», ha resaltado.

Así, Kagame ha recalcado que «las actuales e inusuales circunstancias no evitarán que se cumpla con la obligación de conmemorar este solemne aniversario, en el que se honra a los caídos y se consuela a los supervivientes».

«Hoy, pausamos para reflexionar sobre la tragedia que experimentamos y lo que perdimos, a nivel individual y como nación. Seguiremos educando a las nuevas generaciones de ruandeses sobre lo que pasó en nuestro país y lo que aprendimos de ello», ha sostenido.

En este sentido, el presidente del país africano ha defendido que «se están poniendo en práctica estas lecciones en beneficio de los que vengan después» y ha hecho hincapié en que «las lecciones de la historia» han unido a la población.

«Nos enseñan el valor del buen liderazgo que se preocupa por el bienestar de todos los ciudadanos. Hemos aprendido la importancia de trabajar juntos para construir un futuro mejor para todos los ruandeses», ha añadido.

En esta línea, ha hecho hincapié en que «todos los que viven en este mundo están interconectados» y ha abogado por «seguir contribuyendo a hacer del mundo un lugar mejor compartiendo la historia y las ideas para la innovación, siempre que sirva de ayuda».

«Hace esto es una inversión en la esperanza de que nos haga mejores personas y nos recuerda que ninguna persona es autosuficiente», ha remachado el mandatario ruandés.

El genocidio se desencadenó tras el derribo del avión en el que viajaba el entonces presidente, Habyarimana Juvenal, de etnia hutu, junto a su homólogo burundés, Cyprien Ntaryamira.

La muerte de Juvenal liberó las tensiones étnicas acumuladas en Ruanda durante décadas y desencadenó un genocidio que se saldó con 800.000 víctimas mortales, la mayoría tutsis, aunque también fueron asesinados hutus moderados.

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