Las pérdidas en el mercado de préstamos apalancados podrían ser significativas en caso de deterioro económico

Las pérdidas en el mercado de préstamos corporativos apalancados –sindicados y concedidos a empresas con un perfil alto de riesgo crediticio– podrían ser significativos en caso de un deterioro del ciclo económico, en especial por la relajación en las protecciones al inversor, según se desprende de un artículo analítico publicado por el Banco de España.

Debido a su relevancia como fuente de financiación corporativa, un aumento en los incumplimientos podría tener incluso efectos negativos en la economía real, según el documento.

El volumen de préstamos corporativos apalancados ha crecido durante la última década hasta alcanzar niveles máximos desde el final de la crisis. En el caso de España, este crecimiento ha sido más contenido, con un volumen del 5% del total para Europa durante el período 2016-2018.

En este sentido, Carlos González Pérez, de la dirección general de operaciones, mercados y sistemas de pago, y autor de este artículo, asegura que las condiciones contractuales en este mercado son ahora “menos restrictivas”, aunque gran parte de los préstamos se distribuyen entre inversores institucionales de todo el mundo en forma de obligaciones garantizadas (CLO, por sus siglas en inglés).

Los CLO representan en España el 80% de la inversión en préstamos apalancados y el 53% de estos son de tipo covenant-lite –menos restrictivos–, en línea con la actividad de titulización del resto de las jurisdicciones.

El documento señala que no se observa una concentración alta en un sector específico en el período 2016-2018, pero sí que destacan los préstamos a los sectores sanitario, de telecomunicaciones o de consumo discrecional.

LA BANCA, INVOLUCRADA COMO BOOKRUNNER

González sostiene que las entidades españolas han estado involucradas como estructuradores principales o bookrunners en un mayor volumen de operaciones en España desde 2016. Desde entonces, la cuota de mercado de los bancos españoles se ha situado entre el 16% y el 45% del volumen total de los préstamos apalancados concedidos.

A pesar del aumento de esta actividad en términos de volumen concedido durante el período 2016-2018, el perfil de riesgo de los créditos a empresas se ha reducido significativamente desde la crisis, observándose un menor peso relativo de los prestatarios más apalancados dentro del conjunto del crédito corporativo concedido por la banca española.

En definitiva, el artículo del Banco de España añade que, aunque los volúmenes de originación de estos préstamos “no sean preocupantes por el momento”, resulta “relevante” hacer un seguimiento de los desarrollos futuros.

“El seguimiento debe ser especial en lo relativo a la operativa de originar para distribuir y en los potenciales efectos de correcciones bruscas en los precios sobre los inversores institucionales más expuestos”, asevera.

Los préstamos sindicados surgieron en la década de 1980 con el auge de las compras de empresas en Estados Unidos. Al tratarse de un único préstamo con unas únicas condiciones, pero concedido por un grupo de prestamistas (sindicato), son menos costosos para el prestatario y más eficientes de administrar que los préstamos bilaterales.

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