El PP acusa a Iglesias de violencia de género por guardar la tarjeta de Bousselham y éste les reta a denunciarle

El vicepresidente dice que nadie como el PP «ha atacado de forma tan vil la libertad de prensa», tras acusarle Maroto de «amedrentar» periodistas

La senadora del PP María Salom ha acusado este martes al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, de violencia de género y de ser un «recalcitrante machista» por haber guardado durante un tiempo la tarjeta que le hicieron llegar del móvil que le habían robado a su ex colaboradora Dina Bousselham, antes de devolvérsela. Por esta actitud, y por sus «mentiras», la senadora popular ha pedido su dimisión.

«Ni a mí, ni a la señora Dina ni a Podemos se nos acusa de ningún delito. Me ha acusado usted aquí de varios delitos. Lo razonable es que vaya usted a un tribunal a ver si esta vez consiguen encontrar algo», ha asegurado Iglesias, en respuesta a la senadora del PP, durante la sesión de control al Gobierno en el Senado.

Asimismo, el líder de Podemos ha afirmado que «a pocas formaciones se las ha investigado tanto para encontrar algo turbio» como a la suya, y ha añadido que si se hubiese investigado igual al PP, «quizás» muchos de los senadores que presenciaban el Pleno «estarían en la cárcel», lo que ha provocado abucheos desde la bancada popular .

«EL PP CREÓ UNA TRAMA PARAPOLICIAL»

De hecho, Iglesias ha defendido que el caso Villarejo, en el que se integra la pieza Dina a la que ha hecho referencia la senadora, en realidad investiga «delitos graves que tienen que ver básicamente con la construcción de una trama parapolicial» con la que el Gobierno del PP trató de «espiar» a partidos de la oposición, incluido a Podemos, y «tapar» su corrupción.

«Yo creo en la justicia, y aunque ustedes van a mover Roma con Santiago para que se vayan de rositas, estoy convencido de que en España no habrá impunidad para los delincuentes», ha apostillado el vicepresidente segundo, sin atender a las acusaciones de machismo y violencia de género que le ha lanzado la representante del PP.

A este respecto, Salom ha realizado una dura intervención contra Iglesias, en la que además de pedirle su dimisión, le ha acusado de incumplir los objetivos de la Agenda 2030 que él mismo gestiona con sus actitudes «machistas» y «paternalistas» de «macho alfa» con su ex colaboradora, al haber decidido por ella cuando no le entregó inmediatamente la tarjeta que le llegó con el contenido de su móvil robado meses antes.

El líder de Podemos explicó hace días que esta decisión de guardar la tarjeta la tomó porque no quería someter a Bousselahm a más presión. Sin embargo, Salom ha denunciado que el verdadero motivo fue, a su juicio, protegerse él mismo del contenido que pudiera haber en esa tarjeta. «Se queda la tarjeta, accede a su contenido, violando su intimidad, y luego se la devuelve, pero después de meses, e inservible», ha añadido la senadora.

«Usted, hombre, decide por ella, mujer, en clara muestra de su actitud machista, que probablemente también sea constitutiva de un delito. ¿Qué información sobre usted contenía esa tarjeta, que le llevó a actuar de una forma tan desleal con su colaboradora? Nadie en su sano juicio entiende que usted se deshiciera del contenido para protegerla a ella», ha afirmado.

Y a continuación, ha determinado que en realidad Iglesias «se estaba protegiendo a sí mismo. «¿De qué?», ha preguntado, antes de asegurar que «todo eso representa violencia de género y machismo puro y duro». «Quién lo iba a decir, el señor Iglesias convertido en un recalcitrante machista», ha apostillado.

Asimismo, ha aprovechado para reprocharle que tampoco cumple los objetivos de la Agenda 2030 en lo que se refiere a acabar con la pobreza, solo «por la suya», ni a garantizar el bienestar. «Renunció al bienestar de Vallecas para comprarse un casoplón en Galapagar», ha criticado. Por último, Salom ha exigido al vicepresidente que «pida perdón por tanta mentira» y se aplique «su medicina» y dimita.

INSISTE EN QUE LOS INSULTOS FORMAN PARTE DE LA REALIDAD

Iglesias ha protagonizado después otro duro rifirrafe con el portavoz del PP, Javier Maroto, después de que este haya afirmado que «la cloaca es el hábitat en el que se mueve como pez en el agua», y le haya recriminado, posteriormente, que «naturalice el insulto» como medio de «amedrentar» a los periodistas que escriben informaciones que no le benefician.

A este respecto, el vicepresidente segundo se ha defendido respondiendo que nadie como el PP «ha atacado de manera tan vil y tal desvergonzada» la libertad de prensa, y ha amenazado periodistas. «¿De verdad que viene usted a hablar de libertad de prensa y de amedrentar periodistas?», ha preguntado.

«¿Sabe lo que es amedrentar? Es lo que hacía la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría maniobrando para que algunos perdieran su trabajo. Atacar la libertad de prensa es untar con dinero a publicaciones afines y es hacer ruedas de prensa sin preguntas por plasma», ha señalado Iglesias.

Asimismo, ha denunciado que «atacar la libertad de prensa» es lo que hizo el Gobierno de José María Aznar cuando, «después del peor atentado» en España, el del 11M, «los directores de los principales periódicos fueron convocados para mentirles sobre la autoría, porque tenía miedo de perder las elecciones». «Eso son ustedes, señores», ha remachado el vicepresidente.

Además, se ha reafirmado en su opinión de que los insultos, aunque no le gusten, y ojalá no existieran, «forman parte de la realidad», y la vez existen instrumentos jurídicos para intervenir cuando se considere que «se han pasado de madre».

PP: IGLESIAS QUIERE CAMBIAR A LOS PERIODISTAS LAS MASCARILLAS POR MORDAZAS

Por su parte, Maroto ha denunciado que los insultos son «injustificables» y le ha dado a Iglesias una lección sobre la libertad de expresión y el derecho a la información. «Uno, naturalizar el insulto no se ajusta a la democracia; dos, atacar a periodistas que no le gustan no se ajusta a la democracaia; y tres, ocultar un caso como el de Dina-Iglesias no se ajusta a la democracia», ha relatado.

Además, le ha acusado de querer cambiarle a los periodistas «las mascarillas por mordazas». «Lo lleva bien dentro, porque cree que en la España de Sánchez se puede señalar a los periodistas como en la Venezuela de Maduro, pero ni usted es tan poderoso para eso, ni España tiene una democracia tan débil como le gustaría», ha avisado el dirigente del PP.

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