Cerca de 80 niños de General Dávila se beneficiarán de un plan de inclusión social de la Caixa

Entre 70 y 80 niños de cincuenta familias que residen en la ladera norte de General Dávila se beneficiarán a partir de este mismo curso de un programa de la Fundación Bancaria la Caixa para favorecer la inclusión social.

El programa, denominado CaixaProinfancia y dotado con 100.000 euros anuales, lo implementarán entidades sociales que trabajarán en red, coordinadas por otra que actualmente se encuentra en proceso de selección mediante convocatoria pública.

El principal objetivo es garantizar la promoción socioeducativa de los niños, poniendo a disposición de las familias una serie de ayudas dirigidas a refuerzo educativo, educación no formal, apoyo educativo familiar, terapia psicosocial y promoción de la salud.

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el subdirector general de la Fundación Bancaria la Caixa, Marc Simón, han firmado hoy el convenio de colaboración para impulsar este programa, dirigido a familias con niños y jóvenes de 0 a 18 años en situación de vulnerabilidad.

En este caso, se ha elegido la ladera norte de General Dávila, la zona de Fernando de los Ríos, puesto que las Unidades de Trabajo Social (UTS) del Ayuntamiento trabajan con entidades de la zona y “tienen identificadas algunas familias” que podrían ser beneficiarias, y como que se trata de un programa que empieza con el curso –comenzó en septiembre–, se ha optado por esta zona donde ya se realizada un trabajo de prevención, ha explicado Igual, quien no ha descartado que se pueda incrementar en el futuro.

Simón ha destacado que se trata del programa “más ambicioso” de la Fundación la Caixa puesto que pretende que “nadie que tenga un destino ya marcado porque no hay nada tan injusto” como eso, teniendo en cuenta que, según la Unión Europea, el 70% de la situación de pobreza es heredada, ha dicho.

Además ha apuntado al “desnivel educativo” entre la población en situación de pobreza, puesto que en el 90% de los casos la primaria es el límite. “Es un círculo vicioso de padres a hijos”, ha resumido.

En este sentido, el programa ofrece elementos para que haya progreso educativo “más allá de lo que tocaría por estadística”.

Se trabaja a través de itinerarios personalizados. “A cada niño le daremos lo que necesite en función de su situación”, ha precisado, lo que comprende desde refuerzo escolar a psicoterapia, incluidos trastornos del aprendizaje, pasando por el ocio y tiempo libre (campamentos de verano, por ejemplo), promoción de la salud (con ayudas económicas para alimentación e higiene para menores de cero a tres años), y atención a la familia, con la mejora de la parentalidad positiva para optimizar las capacidades.

Simón ha indicado que el programa tiene voluntad de permanencia en el tiempo. De hecho, comenzó hace diez años en diez grandes ciudades y actualmente hay 177 redes en toda España que han atendido el año pasado a 62.000 niños.

Las familias deben comprometerse a cumplir unos requisitos –lo que hace entre el 75% y el 80%– para continuar en el mismo año tras año. La edad de los niños para empezar es 7 u 8 años.

Mientras en España, el 30% de los estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria abandona, y del 70% restante, el 52% acaba la ESO en el curso, solo el 6% de los participantes en este programa abandona la ESO y el 81% la acaba a la edad correspondiente.

“Si das buenas condiciones, cualquiera puede progresar”, ha subrayado Simón.

Por su parte, el director territorial de CaixaBank en Cantabria y País Vasco, Juan Pedro Badiola, se ha congratulado de la implantación del programa en Santander y ha atribuido el mérito a la “insistencia” de la alcaldesa al respecto.

Igual, por su parte, ha agradecido la colaboración de la Fundación y la Obra Social no solo en este programa sino en todos los que colabora con la ciudad, desde Ola de frío , para personas sin hogar, a Manitas , de inserción laboral, o las exposiciones, “28 ya”, entre otros.

Print Friendly, PDF & Email
Share