Borrell admite que la misión de la UE en el Mediterráneo es limitada pero dice que «es mejor que nada»

BRUSELAS, 26

El Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, ha admitido los límites de la nueva operación militar de la UE en el Mediterráneo que controla el embargo de armas en Libia, aunque ha defendido, pese a la dificultad de la misión, que ésta «es mejor que nada» y que contribuirá a la pacificación del conflicto civil.

En una comparecencia en la comisión de Seguridad y Defensa del Parlamento Europeo, Borrell ha respondido a las críticas contra la misión Irini a la que el Gobierno de Trípoli acusa de vigilar solo el flujo de armas por vía marítima, lo que puede generar un desequilibrio en la contienda civil. El Gobierno de Fayez Serraj es respaldado por Turquía, que hace llegar suministros por mar, mientras que el bando rebelde que lidera el general Jalifa Haftar, cuenta con apoyo de Egipto y Rusia que envían armas a través de la frontera terrestre.

El jefe de la diplomacia europea ha contestado a los eurodiputados que la operación también es aérea y cuenta con «tecnología sofisticada» para controlar el tráfico aéreo que entra en Libia. «Es cierto que el control terrestre es más difícil porque no tenemos los mismos medios, pero creo que los recursos satélites nos da una capacidad que hasta ahora no teníamos», ha señalado.

Con todo, ha admitido las dificultades a las que se enfrenta la misión. «En este escenario hacemos lo que podemos. Uno puede decir que si no puede controlar al 100%, mejor no controlar nada. Lo que podamos hacer será mejor que nada», ha dicho el máximo responsable diplomático de la UE.

Para Borrell lo importante es que la misión militar se realizará de una forma «equilibrada» y servirá para contribuir al alto el fuego en Libia. Asimismo, ha recordado que Irini también tiene entre sus tareas controlar el contrabando de petróleo que es una fuente de financiación de las tropas de Haftar.

La operación Irini ha ido sorteando diferentes escollos, empezando por la negativa de Austria y Hungría que solo desbloquearon el acuerdo político en la UE cuando se garantizó que la prioridad no sería el rescate de migrantes, después Malta vetó la financiación en rechazo a la falta de apoyo de la Unión con la migración.

Borrell ha indicado que finalmente Irini cuenta ya con un buque francés, con otro italiano en camino, y con un avión luxemburgués y otro polaco. «Quizás no son muchos recursos, pero son suficientes para poner en marcha la misión», ha señalado.

FRONTERA TERRESTRE

Así las cosas, el Alto Representante ha defendido en su comparecencia que la operación de la UE es la única que se puede poner en marcha en el escenario de Libia, ya que no es viable pensar en realizar un despliegue militar que pueda hacer un control efectivo de la frontera.

«¿Qué tipo de misión se podría diseñar que no sea militar y no participe en los combates, pero que no sea civil, porque eso sería arriesgadísimo?», ha reflexionado Borrell ante los miembros de la Eurocámara, recalcando que ningún país europeo estaría dispuesto a mandar tropas a un lugar tan conflictivo como Libia.

Por ello, Borrell ha rematado diciendo que los recursos de la UE puede que no sean suficientes para frenar la violencia en Libia, pero, a su juicio, ninguna organización internacional está en disposición de poder controlar la situación mientras sigan las hostilidades.

Eso sí, ha querido concluir su intervención con una crítica al bando sublevado por los ataques que ha protagonizado contra la población civil y contra instalaciones de refugiados. «Tengo que culpar a las tropas de Haftar por no respetar las reglas del Derecho Internacional», ha afeado.

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